jueves, 28 de septiembre de 2017

BRECHA NUCLEAR, CIENCIA FICCIÓN DE CHARLES STROSS

Imaginad la serie Perdidos, pero en clave cósmica, con toda la humanidad metida en el lío, ojo, la humanidad del punto más caliente de la Guerra Fría del siglo XX, octubre de 1962. Cuba. Los misiles. Nikita Kruschev a zapatazos en la ONU, Kennedy mosqueado. 
Imaginad que a la hora de escribir Perdidos se les hubiera ocurrido un final de verdad, realmente cortante. 
Todo eso puede valer como pista de lo que se monta Charles Stross en su relato Brecha nuclear, donde aborda su tema favorito, el laberinto bizantino de las agencias de espionaje, el enfrentamiento entre los grandes bloques de la Guerra Fría, CIA, KGB, el miedo nuclear. 
El primer relato de este libro hace además homenaje a todo un universo de ficción audiovisual televisiva y cinematográfica, y en eso tiene puntos de contacto con la forma de abordaje de la ficción de J.J. Abrams en su serie Perdidos y en toda su obra posterior como guionista, productor y director en televisión y cine, hasta llegar a Star Trek más o menos... No es casualidad el guiño que incluye Stross cuando define el puente de la nave de exploración soviética Korolev, con su puente en herradura, al estilo de la nave Enterprise, sólo que aquí no la manda el capitán James Tiberius Kirk, sino el cosmonauta soviético Yuri Gagarin, porque los cameos o intervenciones especiales de personajes reales a título de protagonistas están en el menú de la ficción de este escritor. Personajes reales como Carl Sagan mezclados con personajes de ficción que son otro guiño, otra broma: Seth Brundle, de La Mosca, o Greg Samsa, de La metamorfósis de Kafka, por ejemplo, además de toda la horda de demonios y seres sobrenaturales del otro mundo convocados desde la otra fuente esencial de inspiración de Stross, más allá de la realidad: H.P. Lovecraft. 
Y una frase para recordar: "Los teólogos son malos vecinos". 
El segundo relato del libro, Una guerra más fría, abunda en algunas de estas características y temas, añadiendo más fórmula Lovecraft al asunto, mezclándo la Tecnología Antigua con Saddam Hussein, los últimos coletazos del enfrentamiento entre los bloques, Afganistán, el coronel Alexander Haig... 
El tercer relato, En la loquería, aborda un caso detectivesco, casi de intriga mezclada con espionaje en el psiquíatrico para los agentes-magos-demonólogos del departamento secreto conocido como la Lavandería. Quedaros con estos dos conceptos: Multiverso y Demonología Computacional. 
Mucha imaginación. Mucho friquismo divertido. Mucha diversión en tres historias cortas que por sí mismas podrían dar lugar a todo un mundo. Este es tel tipo de material de ficción literaria que me gustaría ver adaptado a serie de televisión, en lugar de otras chuflas que nos enchufan últimamente. 
Todo por 14:95 euros. 
 
 

No hay comentarios: