miércoles, 26 de abril de 2017

LA VENGANZA DE LA DIOSA DE FUEGO

Intento muy flojeras y totalmente fallido de seguir explotando, que no explorando, el personaje que interpretara Ursula Andress, She, la Diosa de fuego, creado por H. Rider Haggard y trasladado al cine en varias ocasiones, las dos más destacadas la citada de Ursula en La diosa de fuego, dirigida en 1965 por Robert Day y producida por Hammer Films con Peter Cushing también en el reparto, y una anterior, en blanco y negro -si bien se ha editado hace unos años en DVD en una versión coloreada-, que dirigieron Lansen Holden e Irving Pichel en 1935, de la que hablé en este mismo blog: http://migueljuanpayancine.blogspot.com.es/search?q=SHE+LA+DIOSA+DE+FUEGO+ 
Por cierto: no se dejen engañar por la cartelería. Digamos que la versión de la película que ofrecen los carteles es excesivamente "optimista" respecto a lo que luego vamos a ver en la pantalla: 


De todas ellas, esta en blanco y negro de los treinta sigue siendo la mejor. La de Ursula Andress tenía un pase. Pero su secuela es muy inferior, y además tiene poco que aportar, más allá de la anécdota de contar como protagonista con la rubia Olinka Berova, uno de los fichajes femeninos de la Hammer Films que tuvo cierto predicamente como icono erótico de los sesenta, pero sin llegar a alcanzar las cotas de popularidad internacional de la Andress. 
La rubiales alelada que interpreta en esta película ciertamente no era la mejor tarjeta de presentación para la actriz, que además carece del carisma de estrella de su predecesora en el papel de Ayesha, la Diosa de Fuego. 
Además la aventura propiamente dicha está escasamente "vestida" de acontecimientos en el guión y pobremente respaldada en la producción. Un desierto pelao y poco más que cascotes de la mítica ciudad de Ella, si nos ponemos serios. 
Los personajes masculinos carecen absolutamente de carisma ante la cámara y no sustentan con eficacia sus papeles, lo cual se traduce en un tono cansino para el conjunto. Como intrépidos aventureros dejan bastante que desear. 
La idea de trasladar el asunto a una época más actual que la de la película anterior y empezar el relato con un camionero salidillo intentando violar a la protagonista es un grave error. Da sensación de poca inversión para sustentar la clave más aventurera, legendaria y épica del relato. 
La conclusión de todo ello es que hay que tenerle mucho afecto al personaje para aguantar la proyección sin mirarse la hora. 
En la edición española de la película en DVD es más interesante el documental sobre mundos perdidos y civilizaciones del universo fantástico de la Hammer, donde además me tropecé con esta frase y esta imagen que, accidentalmente, creo que define muy bien cómo entendían los productores de la firma británica sus viajes al pasado y peripecias legendarias: a golpe de pechos. 
¿El cine ha creado mundos increíbles, o pechos increíbles?
 

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