viernes, 17 de febrero de 2017

A.I. INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Los primeros minutos, bien, casi me creí que Spielberg iba a sacar adelante una variante interesante de la adaptación que había pensado Stanley Kubrick adaptando la novela Los superjuguetes duran todo el verano, de Brian Aldiss. 
Incluso hubo un momento, con el personaje de Jude Law y su entorno, en que pensé que la cosa podía ser suficientemente adulta como para elevarse hasta las alturas de la ciencia ficción cinematográfica que pisó Blade Runner.
Pero, amigo, al final Spielberg no pudo resistirse a dejarse atrapar por enésima vez en la ciénaga del "toque disneyano" cambiando la ciencia ficción en fantaficción, metiendo con calzador a los marcianejos de turno e incluyendo una moñona e imborrable imagen del nene reciclado en Pinocho futurista hablando con su hada madrina submarina... que por mucho que lo intentara no consiguió emular el paseo del niño protagonista en bicicleta y haciendo silueta en E.T. 
Siempre que veo la película y llego a la secuenica del niño y su musa me dan ganas de echar la pota y se me queda un careto como el de aquí la colega: