viernes, 25 de marzo de 2016

MUNDO ANILLO, de Larry Niven

Publicada en 1970, Mundo Anillo de Larry Niven está considerada, con razón, como una de las novelas esenciales del género y sin duda una de las más representativas del mismo en la décadad de los 70. El trabajo con el detalle combinado con la imaginación para fabricar todo un universo son una obra maestra del nivel de las más grandes creaciones de la ciencia ficción literaria, y dejan en pañales cualquier intento del cine por acercarse al poder evocador y creador del género en la literatura. Leyendo novelas como Mundo Anillo queda más claro por qué Isaac Asimov opinaba que el cine de ciencia ficción estaba en un estado primario, infantil, frente a la literatura de ese mismo género. Son novelas como la de Larry Niven la que pueden ayudar a dejarlo mucho más claro. 
Un planeta-artefacto gigantesco de tamaño muy superior al de la Tierra. Cuatro intrépidos exploradores de distintas especies, un titerote de Pierson, un kzin felino y guerrero, un ser humano aventurero de 200 años de edad y una joven humana adolescente con una cualidad muy especial en sus genes se convierten en la novela de Niven en una especie de herederos de los clásicos viajeros exploradores del que fuera uno de los iniciadores o padres del género de ciencia ficción, Julio Verne. 
Lo que hizo Niven con esta novela, entre otras muchas cosas, fue actualizar los códigos y formas de las novelas de aventuras que se fueron transformando en los primeros ejemplos completos de narrativa de ciencia ficción de la obra de Julio Verne. Pero además le dio un tono alternativo que era crucial para dejar clara la corriente de renovación del género que había empezado a manifestarse en los años sesenta, en una clave de Nueva Ola que se imponía en la creación de literatura de ciencia ficción sobre todo en Inglaterra y Estados Unidos. 
El mundo estaba cambiando en los años sesenta, y en Mundo Anillo se refleja, como en un espejo, esa convulsa etapa de cambios sociales que se estaban manifestando en la Europa y los Estados Unidos de los años sesenta y setenta. 
Por un lado, con su definición de un mundo muy complicado, Niven no está sino manifestando la creciente complejidad que está adquieriendo el mundo en los años sesenta y setenta. Ideas como la de los decretos de procreación y las luchas de gladiadores para ganarse el derecho a poder reproducirse determinado número de veces, arriesgando la vida como alternativa, o las guerras entre los kzin y los humanos, o la maquiavélica actividad de los titerotes con otras razas, son el reflejo de sucesos reales que están marcando ya nuestro verdadero mundo en los años sesenta y setenta. Y todo eso añadiendo un sentido del humor particularmente cínico respecto a la convivencia entre especies que no es sino un eco de los enfrentamientos raciales y entre los bloques de la Guerra Fría en ese caldo de cultivo de la fantasía y la imaginación que es la realidad para Mundo Anillo. 
Además la novela consigue que acompañemos a sus protagonistas en el descubrimiento de un mundo imposible, repleto de misterios y enigmas, a caballo de un suspense que consigue definir el papel que puede tener la ciencia ficción en nuestras adocenadas vidas modernas. Como afirma Luis Wu: "El aburrimiento es mi peor enemigo. Ha matado a muchos de mis conocidos, pero yo no me dejaré atrapar. Cuando noto que comienzo a aburrirme, corro a arriesgar mi vida en algún lado". 
Hay además cierto punto psicodélico en todo el planteamiento de la novela, en sus personajes, situaciones, conflictos... Mundo Anillo se comporta en algunso momentos como un viaje psicotrópico: "El blanco indescriptible del propio vacío se le había quedado grabado para siempre y Luis, medio hipnotizado, había querido vivir eternamente. Era la única manera de conseguir verlo todo". 
El ojo gigantesco que aparece cubriendo todo el cielo en un momento del relato, la roseta de Klemperer, la montaña gigantesca Puño-de-Dios,los girasoles asesinos... son algunos de los elementos que sirven como herramientas de paisaje para esta reflexión filosófica sobre los intentso de ser Dios de hombres y extraterrestres, sobre el concepto de libre albedrío e identidad, que son los asuntso primordiales de lo que al mismo tiempo consigue ser un brillante relato de aventuras capaz de servir como exorcismo de todo tipo de miedos a preguntar, cuestionar, explorar y descubrir: "Los dioses no protegen a los insensatos. Estos reciben protección de otros insensatos mejor dotados". 
Tal y como explica el propio Niven en una de las frases de su libro: "El Mundo Anillo era grande. En él había espacio suficiente para todo". 
Un clásico imprescindible de la ciencia ficción. 
 

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