sábado, 26 de marzo de 2016

BATMAN, SUPERMAN, WONDER WOMAN... Y EL RESTO DE LA LIGA EN JUSTICIA, DE ALEX ROSS

 
 Ahora que anda todo el mundo loco, a favor o en contra, de la película Batman V Superman: el amanecer de la justicia, no es mal momento para explicar por qué creo que el cine lo tiene siempre muy difícil para alcanzar al cómic en lo que a épica de superhéroes se refiere.
El cine tiene unas condiciones expresivas, de narración y también, por qué no reconocerlo, de inversión y explotación, que marcan a todo proyecto relacionado con este tipo de personajes desde el principio. 
Las inversiones son tan brutales que resulta difícil correr riesgos. Hay que asegurar la jugada, el tiro. 
No es que el cómic no sea una industria y busque igualmente la máxima aceptación entre sus consumidores. Simplemente son medios diferentes, tanto en la expresión como en la explotación y puesta en circulación de sus productos. 
Esas diferencias a veces se convierten en abismos. 
 Sea como fuere, después de ver Batman V Superman: el amanecer de la justicia, creo que Zack Snyder, si bien no ha dado en el blanco totalmente en esta ocasión, fundamentalmente por motivos de guión y porque pienso que ha estado trabajando más para construir el universo de películas posteriores de la Liga de la Justicia que para la película que tenía entre manos en este momento (servir a varios amos a la vez siempre es malo, estoy harto de decirlo, hay que centrarse en el tema), sigue siendo uno de los pocos directores que puede llegar a adaptar al cine las claves esenciales de los cómics épicos de la DC, que tienen una personalidad muy particular y totalmente diferenciada de los comics de la Marvel, dicho sea de paso. Por eso me parece tan tramposo y oportunista que haya tanto personal empeñado en comparar lo que no es comparable, que son los cómics de superhéroes estilo DC y los cómics de superhéroes estilo Marvel. 
Es como intentar comparar peras y manzanas. 
Por ejemplo, la épica DC y la épica Marvel son diferentes. Eso también lo deja claro este cómic que he sacado de la biblioteca de la Payancueva como ejemplo. 
 
Justicia, una joya de Alex Ross, Jim Krueger y Doug Braithwaite.
De paso, me sirve como ejemplo para explicar los cinco puntos por los que, aunque no me haya convencido del todo Batman V Superman: el amanecer de la justicia, sigo pensando que Zack Snyder es el director más capacitado para llevar al cine La Liga de la Justicia. 
 
1. Por la escena en el desierto de esta película, con Batman, su gabardina y ese paisaje alternativo a todo lo demás que nos muestra la película. 
2. Por el tratamiento del personaje de Wonder Woman, que tanto ha molestado a algunos pero yo sigo pensando que está entre lo mejor del largometraje. 
3. Por el pasado del director en el tratamiento del traslado del lenguaje de la viñeta al cine en películas como 300, Watchmen, Sucker Punch y El hombre de acero. 
4. Por esa apertura de Batman V Superman con Bruce Wayne en las calles mirando desde otro punto de vista el asunto superheroico, con un despliegue visual que me ha recordado mucha páginas de Alex Ross en este cómic. 
5. Porque todo lo que funciona en Batman V Superman: el amanecer de la justicia, es algo que ha sido pensado como prólogo de lo que vendrá, y lo que vendrá tiene mejor pinta que lo que tenemos ahora mismo en Batman V Superman... el cuadro de Lex Luthor es una declarción de principios respecto a lo que viene...
 
Dicho esto, recomiendo la maravilla de épica visual que desataron Alex Ross y sus colegas en esta obra maestra de las viñetas, inimitable por el cine hasta el momento presente, porque el cómic nos sigue dando muchas cosas que el cine todavía no puede darnos, tanto en imaginación como en planteamiento visual, espectáculo y épica. 
Por cierto, aclaro que pienso que además el cómic está más liberado de la influencia del lenguaje del videojuego que el cine, al menos en nuestros días, y por ese camino ha mantenido mejor su personalidad que el cine en muchos momentos de acción esenciales para este tipo de producto. 
 
El cine, si quiere ganar esta batalla de adaptación, no puede perder o apartarse de su propia personalidad visual para adoptar la de otro medio como alternativa. Muy al contrario: tendrá que encontrar su propio camino expresivo por una tercera vía independiente de la que ya desarrollan las viñetas y los videojuegos. Algo que sí está haciendo la televisión, en series como Gotham, Daredevil o Flash. 
Es esa personalidad propia la que va a impedir que caiga en la trampa de la mera imitación de otros códigos y fórmulas de medios de expresión ajenos que también lastra en algunos momentos Batman V Superman: el amanecer de la justicia. 
 
Dicho todo lo anterior, insisto: ojo a esta joya de las viñetas, imprescindible en la colección de todo buen aficicionado al cómic, y auténtico libro de cabecera para todo aquel que quiera estudiar las claves de la épica visual en el mundo de los superhéroes de la DC.
 

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