domingo, 15 de noviembre de 2015

WOODY ALLEN Y ANNIE HALL: EL GUIÓN MAS DIVERTIDO



Los miembros -y miembras- de Writers Guild of America (WGA), asociación que reúne a los guionistas estadounidenses, han votado sobre cuáles son, a su parecer, los guiones más divertidos de la historia del cine… Les salen 101 títulos, y en los primeros puestos nuevamente reina el pacto del ombligo, además de cierto etnocentrismo y miopía para todo aquello que no sea lo más cercano, familiar, tanto social como cronológicamente. O al menos esa es la impresión que extraigo del listado de las diez primeras películas que según los guionistas de la WGA son las más divertidas.

La más divertida sería Annie Hall, obra de Marshall Brickman y Woody Allen. Dicho sea de paso, Allen es el campeón de la encuesta por número de títulos presentes en la lista de los 101, El dormilón en el puesto 60, Bananas en el 69, Toma el dinero y corre en el 76, La última noche de Boris Grushenko en el 78, Manhattan en el 81 y Broadway Danny Rose en el 92. Curiosamente de esto se deduce que sus últimas películas no les parecen tan divertidas a los guionistas, algo que bien podrían suscribir algunos de los detractores del director.

Otro detalle significativo que despierta mi escepticismo ante todo este asunto: La quimera del oro, de Charles Chaplin, ocupa el puesto 94 en la lista.

Las diez primeras de la lista son:

1 Annie Hall.

2. Con faldas y a lo loco

3 Atrapado en el tiempo

4 Aterriza como puedas

5 Tootsie

6 El jovencito Frankenstein

7 Telefóno rojo: ¿volamos hacia Moscú?

8 Sillas de montar calientes

9 Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores

10 Desmadre a la americana

Obviamente, discrepo mucho de esta lista a tenor de esos diez primeros puestos. Por ejemplo creo que en la obra de los Monty Phyton es más divertida La vida de Brian. Y no concibo que pueda estar dos veces Mel Brooks (con Sillas de montar calientes y El jovencito Frankenstein) y sólo una Billy Wilder (aunque al menos está en el número 2), por no hablar de que en esos primeros puestos no están maestros del género como Ernst Lubitsch y Preston Sturges. Dicho sea de paso, Teléfono rojo: ¿volamos hacia Moscú? no creo que sea mejor que la otra comedia de Kubrick: Lolita. Y eso sin salir del territorio estadounidense y anglosajón, porque si me pongo a pensar en el maestro de guionistas español Rafael Azcona se me ponen los pelos de punta.

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