martes, 29 de septiembre de 2015

RAY DONOVAN, FINAL TERCERA TEMPORADA

Visto el último capítulo de la tercera temporada de Ray Donovan, mis conclusiones: 
- Agridulces sensaciones. Cosas buenas y cosas malas. 
Vamos primero con las malas: la historia de la hija de Donovan con el profe se la podían haber ahorrado. Es un pepino que no encaja con el resto y además produce una acumulación de acontecimientos bastante antinatural en este último capítulo. Que le pasa de todo al pobre prota, como les ocuría habitualmente a los personajes del melodrama más cutre y atroz, el culebrón feroz de tele chunga al mediodía. Se le amontonan las tareas al hombre. Lo malo es que narrativamente eso distrae la atención, divide el interés del espectador en varias subtramas, y en esencia hace perder empuje al conjunto. 
Lo dicho: la nena a la nevera por un tiempo. Que la manden de viaje a Europa, a sacar fotos de monumentos con una banda de japoneses, por ejemplo. 
Hala, adiós nena. 
Total al hermano ya se lo han quitado de encima al parecer, y no le vemos el pelo dede hace unos dos o tres capítulos, así que mira, dos pájaros de un tiro: que meta al hermano en la maleta y se vayan por ahí los dos a calentar banquillo. 
La movida de los cuñaaaaaaaooossss, también se la podían haber evitado. Es poco creíble. Me ha dado la sensación de que en esta temporada no tenían ni puñetera idea de qué hacer con Abby y como darle más papel. Hasta la mandaron a visitar a sus parientes, pero ese personaje está más perdido que la puñeta. 
Otra cosa: lo de putear a Terry al final de temporada es reiterativo. Es la percha de los golpes el pobre tipo. Pero, ok, vale, lo compro porque eso sí encaja en el Mundo Donovan, o por lo menos en la parte más interesante del mismo, que es la de Ray Donovan y sus hermanos y su padre metiéndose en líos a cinco bandas. 
Lo del otro hermano, Bunchy, me ha parecido flojo y el desenlace de esa subtrama senitimentaloide-sadomasoquista (una rara alianza, pardiez), no me lo creo y me parece de folletín, pero en todo caso  tampoco molesta y lo mismo de cara a otra temporada le dan más juego, porque hasta ahora parecía que iban a meterle más caña al asunto del sadomasoquismo pero se han quedado muy mansos con ello.
En el último capítulo he echado de menos al personaje de Ian McShane. Confío en que vuelva con más papel más adelante. Sería bueno que lo retomaran como antagonista. Tiene pinta de que podría ir por ahí la cosa. Con su retoña, claro. 
Y toda la movida del cura, pues qué quieren que les diga, me ha parecido previsible y por otra parte un anticlimax frente a la movida de los armenios, que también debería colear en próximos capítulos.
Creo que en general la serie no está mal, pero tienen que meterle más caña a la parte más de "negocios" de Ray Donovan, y dejarse de subtramas memas. Más minutos para Avi y Lena y menos para la niñata y su hermano serían una fórmula más apetecible de ver, sobre todo si finalmente le encuentran algo que hacer a Abby.
Y, claro, como no podía ser de otro modo, lo mejor sigue siendo Mickey Donovan. Arma letal el pájaro. Enorme Jon Voight. 
Mi impresión es que en esta temporada se los ha comido a todos con patatas, incluido al protagonista, Liev Schreiber. De hecho, si me paro a pensar, creo que ha sido prácticamente tan protagonista como Schreiber, lo cual es bueno para la serie. 
Por cierto, como sigan quitándole papel al hermano Darryll se les va a quedar en nada.
 

 
 

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