domingo, 12 de abril de 2015

STAR WARS NÚMERO 1

Marvel recupera el universo de Star Wars y automáticamente se lanza a zambullirnos en una puesta al día del mismo según la claves que ha trazado J.J. Abrams para el episodio VII y que, afortunadamente, parten de la primera trilogía de la franquicia que llegó a las carteleras de todo el mundo, esto es, los episodios IV, V y VI.
En algunas librerías de Madrid ya se ha puesto difícil conseguir este primer número, y en otras no les van quedando muchos ejemplares. Lógico: cuesta 1 euro y nadie se va a privar de catarlo o tenerlo por ese precio nada prohibitivo. Esto es como la fiesta del cine: lo compran incluso los que nunca compran tebeos, por puro morbo. Además es un número 1, y es de colección nos pongamos como nos pongamos.  Se lo dice alguien que se ha desprendido de algunos números 1 en épocas de intercambio de materiales con compinches y amigos (eso de: te doy los cinco primeros de La Mosca Humana por cuatro de La espada salvaje de Conan, y tal...).
Afortunadamente yo vivo rodeado de aficionados al asunto como Telly Chavalas o mi hermano y ni siquiera he tenido que moverme de casa para conseguir el número 1. Ellos ya se han ocupado de comprarme un ejemplar al mismo tiempo que compraban los suyos. Y ni siquiera me lo han cobrado,porque, claro, a 1 euro tampoco es que se fueran a arruinar.
Experiencia leyendo ayer el cómic: pues me ha llevado de vuelta a los tiempos en que nació lo que en España en aquel momento conocimos como La guerra de las galaxias. Una gozada. Como meterse en un túnel del tiempo. Recupera no ya el espíritu, sino incluso la dinámica cinematográfica de aquella primera película que cambió el cine y nos metió de un capón en la era del blockbuster. Es el Episodio IV en toda su salsa.
Aaron, Cassaday y Martin clavan este viaje en el tiempo con un ojo puesto en el cómic y otro puesto en el cine, como demuestra, por poner un ejemplo, ese encuentro entre Chwebacca y Darth Vader.
Se trata de retomar la saga donde se quedó en la trilogía original, en ese camino que nunca debería haber dejado y que llevado por una inclinación comercial el propio Lucas abandonó en un momento dado que pienso tiene incluso una frontera muy bien delimitada incluso en la trilogía original: todo lo referido a Jabba el Hutt en el episodio VI es todavía Star Wars puro, es Guerra de las galaxias y Retorno del Jedi, la dos mejores entregas (por orden es mejor la segunda citada que la primera). Pero tras el desenlace de las aventuras en al corte de Jabba el Hutt, y con la aparición de los Ewoks, el asunto empieza a flojear, Lucas empieza a copiar Los cañones de Navarone y se repite lo que ya había sido contado en las dos películas anteriores.
Reiteración, el mayor peligro de una franquicia. Ese momento en que le transmites al espectador que realmente ya no tienes mucho más que contar, que todo ha sido contado. Supongo que esa misma sensación fue la que llevó a Lucas a intentar alejarse tanto del tono y el estilo legendario y mítico de la primera trilogía cuando cocinó la segunda, pero eso no le disculpa que la cosa le saliera tan ajena a los grandes clásicos de la franquicia, los episodios IV, V y el principio del VI, que es lo que pretende recuperar ahora J.J. Abrams en lo que unido a esta nueva andanada de cómics podemos empezar a calificar como nuevo ciclo de la franquicia.
El número 1 de esta nueva colección de cómic nos mete de cabeza en ese estilo de los clásicos de la saga como si simplemente hubiéramos seguido las peripecias de Luke, Han y Leia recién terminada la proyección del episodio IV, De hecho, este es el tipo de cómic que deberían haber editado justo cuando se estrenó la película en los cines a finales de los años setenta, momento en el que en su lugar en los quioscos españoles lo único que apareció fue una adaptación de la película en viñetas que hoy es un clásico del cómic, pero en aquel momento a los que acabábamos de ver el Episodio IV en el cine nos sabía a poco porque queríamos saber y ver más de ese mundo con el que nos habíamos enganchado en el cine. 
Detalle curioso es que el cómic me ha producido la misma sensación de buen rollo y ganas de seguir enganchado a Star Wars que me produjo el primer trailer del Episodio VII de Abrams. 
Y eso es buena señal. 

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