jueves, 28 de agosto de 2014

LUCY HACE TRAMPAS, LO DICE LIBERTY VALANCE

A ver, esto que sigue es una frikada que se me ha ocurrido, pero quería compartirlo con ustedes abusando de su paciencia. 
Luc Besson hace trampas en Lucy.
Las mismas trampas de mucho buenrrollista que decide ir de original por la vida y se carga el concepto de Dios, o de cualquier Idea al estilo platónico, pero luego no tiene los huevos de vivir o explicarse el mundo sin estos elementos, así que se aplican a la chapuza. 
¿Cuál es la chapuza?
Por ejemplo: ¡Cambiemos a Dios por extraterrestres!
Que es como jugar al mismo juego pero cambiando de nombre y uniforme a los jugadores. Truco. Trampa. 
¿Sondas anales en lugar de pecado, confesión y misas? 
Va a ser que no, colega. 
O por ejemplo: ¡Cambiemos a Dios por Diosa! Lucy, por ejemplo, con manita y dedito extendido hacia la mona Chita, en plan Capilla Sixtina. Dicho sea de paso, el debate sobre el sexo de Dios es lo más inútil con lo que he tenido el placer de descojonarme en los últimos tiempos. El tema no es si Dios es hombre o mujer, colegas. 
Eso carece absolutamente de interés. Es como debatir sobre si el alicatado del retrete va con flores a la derecha o a la izquierda. 
Totalmente irrelevante. 
El debate interesante es si Dios existe o no, no si Dios es hombre, mujer o transfomer. 
Otro ejemplo del truco habitual: hagamos que Dios no sea Dios, que la entidad creadora no sea más que un ser humano evolucionado... ¿Evolucionado? ¿Estás hablando de un superhéroe o superheroína? Seguramente Besson no admitiría esa etiqueta para su personaje, porque quizá le pareciera poco "cool", lo cual no le impide explotar el concepto poniéndole otra etiqueta para despistar intelectualmente al personal, porque sabe que le sirve para vender el pescado. 
¿De repente esto se ha convertido en un cómic de la Marvel?
En Lucy, Besson va de Nietzsche por la vida, pero acaba haciéndole la ola a las Ideas superiores de Platón. Sí, el mismo Platón del que abominaba Nietzsche, precisamente. Y de paso se carga la teoría de la evolución de Darwin introduciendo una variante del "milagro" con esa "utilización del cien por cien" del cerebro humano, que plantea un cambio drástico en la especie a trompicones: esa "mona" tocada por la "diosa"... en lugar de un proceso gradual de la evolución de la especie adaptándose al medio.
Besson se pierde cocinando una empanada donde mezcla la idea del Superhombre de Nietzsche con ecos de Platón en plan seudocristianismo no confeso que se pretende pagano y alternativo. Y de paso le arrea un sopapo al evolucionismo del pobre Darwin, todo eso con una película que se pretende ciencia ficcion "reflexiva" pero sólo es una variante algo pedante y con aspiraciones de la fórmula de "chica encuentra superpoder" del universo Marvel. 
Pero la película es muy entretenida, ojo. 
Aunque me quedo con la Viuda Negra, que sabe repartir sopapos directamente a mano llena en lugar de mandar a la gente a volar por el techo como hombres-globo presas de un furibundo ataque de gases por ingesta masiva de fabada. 
Y estoy seguro de que si Liberty Valance siguiera vivo pensaría lo mismo que yo sobre todo este asunto. 
 

No hay comentarios: