martes, 18 de marzo de 2014

THE WALKING DEAD CAPÍTULO 14 DE LA CUARTA TEMPORADA: EL MEJOR DESDE QUE HAN VUELTO

Siempre pensé que el hecho de que los dos mejores capítulos de la primera vuelta de esta cuarta temporada fueran los del antagonista de la misma, el Gobernador, era muy siginificativo y una buena prueba de que el nivel de la serie estaba bajando a ojos vista. 
Pero ahora se confirma esa misma tendencia.
El mejor capítulo desde que han regresado para esta especie de segunda vuelta de la cuarta temporada no está protagonizado por el tipo de la bayesta, ni por el memo de Rick y su chaval, ni por la tía buena y su chino... No. 
Mientras todos esos lloraban, el mejor capítulo lo han protagonizado la exiliada con mala leche, el negro mosqueado, la niña rara, su hermana más rara y la criaja de Rick.
Es el capítulo número 14. 
Faltan dos capítulos para que acabe la temporada y esto está muy flojo y muy llorón. 
Pero este capítulo sí, este me vale. Tiene unas agallas que sólo he visto con frecuencia en cada entrega del cómic The Walking Dead. 
Hay dos momentos con un par. 
Como la propia Carol, que al final va a resultar que tiene más agallas que el de la ballesta. 
Y eso en una etapa en la que esta serie se está ganando el título de Los muertos llorones. 
Lloran todos. 
Ya pueden currarse mucho los dos capítulos que quedan. 
Aunque, claro, yo seguiré viendo la serie aunque sólo sea para poder repetir tres o cuatro veces "¡Qué gilipollas es Rick!", incluso en los capítulos en los que no aparece Rick. 
Es un ritual que tengo con esta serie. 
El otro día, viendo llorar al de la ballesta lo dije: "¡Qué gilipollas es Rick!"
Cuestión de costumbre. 
 
 
 

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