martes, 31 de diciembre de 2013

2013 A FREÍR PUÑETAS: 10 FOTOS PARA DEFINIR UN AÑO

Sin ánimo de ser totalizador, ahí van diez cosas que me han llamado la atención de 2013, con foto. Podrían ser 100, o 1000, pero lo he dejado en diez porque es tarde de fin de año y no tengo ganas de darle más a la tecla. 
¡Soy un vago de mierda! ¡Qué pasa!
Ahí dejo las fotos y el comentario correspondiente. 
 
1.- Cada vez somos más cool, más chic, más... memos y capullos. 
Ayer tarde estuve en la Puerta del Sol, eso que en Telemadrid, cuando hablan de transporte público, definen como "la Almendra Central", que suena a lo calización nigromántica de carácter geográfico para definir el lugar en el que habita el Gran Ogro jodeón de las cavernas o cualquier otra criaturilla abyecta del género de mamones y tragonas (o dragones y mazmorras, si ustedes lo prefieren). Y cuando entré a tomarme un café en un local de la zona, encontré hasta siete sillas llenas de: abrigos y/o paquetes de regalo. Preguntaba si estaban ocupadas para llevármelas a mi mesa y poner mi culo encima y me decían que sí, que estaban ocupadas. 
Acabé subido en una banqueta como una gallina en un criadero de pollos locos, mirando a las sillas ocupadas por paquetes y a los propietarios de los paquetes con todo el asco que podía salirme de las córneas. 
En los quince minutos que estuve tomándome el café en esas sillas "reservadas" no se sentó nadie. 
Naturalmente al largarme informé debidamente al encargado del local, que procedió a embestir cual minotauro mosqueado a los implicados en la reserva. 
De repente empezaron a sobrar sillas. 
Y yo más o menos desconojado de la risa en la puerta. 
Lo mejor de todo es que encima  una de las prójimas que tenía los paquetes ocupando silla ni siquiera estaba tomando nada. Sólo esperaba. ¿A qué? ¿A quien? No llegué a saberlo. Me largué dejándola allí sola chupando wifi gratis y con la mesa vacía, pero, oye, fue divertido ver cómo se peleaba con el voluminoso abrigo, el pañuelo, los guantes y tres paquetes con pinta de regalo caro para dejar la otra silla libre. 
No sólo ocurre en los bares. Y no sólo en Navidad. Ocurre continuamente. 
La gente en 2013 ha querido tanto a sus paquetes que les ha reservado sitio en los asientos. 
¡Qué cool! ¡Qué guay! ¡Qué chic!... ¡Qué cojones hay que tener para dejar pasar ese momento de pedir el desalojo inmediato del sitio ocupado para acomodar nuestras posaderas!
 2.- Plantando árboles en césped artificial de centro comercial. Una de las mejores definiciones del absurdo que nos rodea. Y encima cae en verso.
 3.- ¿Para qué lo llamas Guerra Mundial Z si es cualquier cosa menos Guerra Mundial Z? Este es el libro que se pasaron olímpicamente por el forro los guionistas y productores de Guerra Mundial Z, "the flin", que no obstante me sigue pareciendo una de las películas más divertidas del año... aunque no tenga mucho que ver con la novela de Max Brooks. 
4.- Brad Pitt apareció de improviso en el pase previo en un cine de Madrid de Guerra Mundial Z. La cola daba la vuelta al cine Capitol. Un espectáculo. Repleto de gente estaba el local. La cola desde fuera era llamativa... Y de repente en un cine abarrotado sale por uno de los pasillos un  melenas y resulta que es Brad Pitt... Manda huevos. A mi alrededor algunos compañeros "sagaces" sostenían que era el doble de Brad Pitt, no Brad Pitt en su misma mismidad. Pero se equivocaron tanto como los responsables del estudio que afirmaban que la película iba a ser un batacazo en la taquilla. Presagiaban que la inversión de 190.000,000 dólares iba a ser un desastre, así que Brad Pitt emprendió gira mundial para presentarla. Recaudó sólo en cines estadounidenses 202,359,711 dólares, y en todo el mundo llegó a los 540.007,876 dólares.... 
Me gustó estar en ese pase porque pude ver un cine de la Gran Vía madrileña otra vez lleno hasta los topes, un espectáculo lamentablemente cada vez menos habitual. ¿Será verdad eso que dice Spielberg de que el cine se va a quedar como el teatro, para temas muy concretos y economías domésticas particularmente fuertes? 
5.- El cerdo, y no el perro, es el mejor amigo del hombre. Este año he vuelto a comprobarlo intimando con varios jamones. No me cabe la menor duda: si alguna vez tengo una mascota, será un cerdo... Y no le pondré nombre, o en todo caso lo llamaré "jamoncete", para que le vaya quedando claro cuál es su destino. 
6.- Nos roban el tiempo, y si te roban el tiempo, te roban trozos de vida. Esos 7-9 minutos de media esperando el metro en la estación, o esos 12 esperando el autobús (por cierto, que Cthulhu maldiga a los que diseñaron las marquesinas de la Puerta de Alcalá, que no tienen parte trasera y hace allí debajo un frío de tres pares de cojones). Esas inmensas colas para pedir cita en el médico. Esas horas perdidas en las tiendas de telefonía móvil. Esas conversaciones y broncas, y charlas y tirones de orejas que no van a ninguna parte... Minutos robados a nuestras vidas. Habrá que cuidar que no nos hagan perder tanto tiempo en 2014. 
7.- Igual ustedes no opinan lo mismo, pero yo sigo pensando que debe volver Norman Osborn ejerciendo de Iron Patriot al frente de Los Vengadores Oscuros.  El poder con puño de hierro en la comunidad superheróica de la Marvel.... Por cierto, una de las cosas que menos me gustó de Iron Man 3 fue que tomaran prestado el personaje de Iron Patriot para hacerlo a su manera y sin contar con la identidad auténtica del personaje en los cómics.
8.- He vuelto a ver Grupo salvaje y ha vuelto a impresionarme. Siempre imprescindible. No se puede dejar pasar el año sin ver una vez más Grupo salvaje. Esencial. Precisamente por eso hay que pedir una orden de alejamiento de Will Smith para que no se acerque a menos de 5 kilómetros a esta maravilla. Dicen que quiere hacer un remake de esta joya de Sam Peckimpah. Me echo a temblar sólo de pensarlo y recordar After Earth... Lástima que no podamos echarle encima a Smith a Iron Patriot para que le ponga las pilas.
9.- Cada vez estamos más cerca de convertirnos en el planeta de los simios. La gente cada vez pasa menos tiempo leyendo y más tiempo dándole al videojuego o haciendo el tonto con los juguetitos de las nuevas tecnologías. Y así lo llevamos muy oscuro. Nos acercamos hacia Simiolandia a la velocidad de un misil de crucero. Lean, lean, lean. Sólo eso puede retrasar nuestra involución como especie y que hasta el macaco cangrejero más gilipollas piense más que nosotros. 
Y piensen, piensen, piensen. A poder ser antes de hablar u opinar indiscriminadamente y a discreción en redes sociales y similares engendros diabólicos. Miren a su alrededor. Escuchen lo que se dice. Observen lo que se hace.  No podrán negarme que los síntomas están ahí: cada vez hay más tontos en este planeta. 
Lo dicho, Simiolandia nos espera. ¡Y miren la cara de memo que tiene el mono de la foto, por Belcebú!
10.- Si todo lo demás falla... pongan ritmo de blues, en plan Johnny Winter, y canten su Johnny Guitar, ya verán cómo se viene arriba en tiempo récord, antes de que acabe de sonar el tema. Nada ni nadie puede con el blues y con el heavy. Son el mejor escudo contra la gilipollez, la miseria, la mendacidad y la estulta conducta de nuestros congéneres. 
¡Y maldito sea Will Smith si se atreve a acercarse a Grupo salvaje y encalomarnos otra vez a su niño en el reparto!




 

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