lunes, 29 de julio de 2013

IRON MAN de Gillen y Land

Está claro que los responsables de la Marvel eran tan conscientes como los lectores de que la mayor parte de sus personajes se estaban quedando un tanto estancados, así que han puesto el reloj a cero de sus colecciones como en su momento hicieron los de DC con los Nuevos 52. Pero hay que reconocerles a los de Marvel que han sabido hacerlo de manera menos traumática y más fluida, y sin cambiar tanto a los personajes, que en el fondo mantienen mejor su personalidad que algunos de los modificado de la DC. Cierto es que tenían a su favor algo de lo que carecen hasta el momento los responsables de DC: el éxito de la fase dos de adaptaciones de sus personajes al cine. Cierto es que la influencia de las películas de Iron Man, Thor, Capitán América y Los Vengadores se ha dejado notar más en las colecciones y personajes de la Marvel que las de las adaptaciones emprendidas por otros estudios ajenos a la división cinematográfica de la editorial, como los X-Men de la Fox, pero eso tiene pinta de cambiar cuando Bryan Singer estrene su tercera película de mutantes, X-Men: días del futuro pasado, de la que ya he dicho en esta misma sección hace unos meses que tiene pinta de ser algo así como Los Vengadores pero en versión mutante. En un curioso ejercicio de sinergia, los responsables de los cómics de la Marvel han utilizado los imprescindibles cambios de sus personajes aplicados en las versiones cinematográficas más recientes de los mismos como trampolín para lanzarse a su propio reboot de esos personajes en una operación que han denominado Marvel Now!.

            Para entender hasta qué punto el cine, sus diálogos y los actores que interpretan esos personajes en las películas están influyendo en las viñetas de los cómics de la Marvel Basta mirar una doble página del número 5 del volumen 5 del cómic de Iron Man (número 29 del año 3 en la edición española), en la que Tony Stark cena y charla sobre su proyecto de renovación y leer la definición que hace del millonario la Peeper Potts del cómic: “Incluso cuando estás teniendo tu momento de humildad, eres el mayor egomaníaco del mundo”. O ver cómo Stark se “viste” de Iron Man en la página siguiente.  Pero lo más curioso del asunto es que el proyecto de cambio generalizado de la Marvel coincide en una misma idea: la huida hacia delante de sus personajes, el escaparse de sus historias y mundos conocidos para buscarse “ahí fuera”, la ruptura de su cotidianeidad superheróica para mirarse en otra realidad distinta. El Capitán América es trasladado a un mundo ajeno donde tiene que luchar por sobrevivir en un entorno hostil, Thor persigue a un asesino en serie de dioses de distintos panteones por todo el universo, Los Cuatro Fantásticos emprenden un viaje espaciotemporal y entre dimensiones al estilo de Doctor Who que se inspira claramente en la serie de televisión Perdidos en el espacio, Peter Parker ha dejado de ser Spiderman mientras uno de sus archienemigos más letales se posesiona de su cuerpo, sus pensamientos y su vida como superhéroe y como tipo normal, en Los Vengadores. La Era de Ultrón, los héroes más poderosos de la Tierra viven en un futuro dominado por Ultrón, una inteligencia artificial que ha conseguido destruir medio planeta e intenta dar caza a todos los superhéroes que quedan en la resistencia, argumento que bebe tanto de la fuente del cómic de los X-Men, Días del futuro pasado, como del argumento de Terminator de James Cameron… Nuevamente la sinergia entre cine y comic. 
 
Este relanzamiento "espacial" del personaje de Iron Man es una curiosa muestra de ciencia ficción en el seno de las historias de superhéroes. Si no lo joroban en el siguiente número, el paseo espacial de Tony Stark puede darnos unos ratos muy apañados de entretenimiento. 

No hay comentarios: