martes, 7 de mayo de 2013

RAY HARRYHAUSEN: MUERE UN MAESTRO, PADRE DEL ESPÍRITU FANTÁSTICO DEL CINE DE EVASIÓN

Señores, ha fallecido un maestro del cine, Ray Harryhausen, responsable de algunas de las fantasías más emocionantes de nuestra cinefilia precoz. 
Feroz defensor de la fantasía y del arte en la realización de los efectos visuales, padre de criaturas imposibles que arrancaba de la mitología griega, del Triásico y el Jurásico o de los viajes de Simbad para ponerlas a trabajar en un desfile de películas irremplazables. 
Comparen la nueva Furia de titanes con su película original, repasen la pelea con los esqueletos de Jasón y los argonautas, echen un vistazo a El viaje fantástico de Simbad, y entenderán de lo que hablo. 
 
Harryhausen era uno de los mejores cuentacuentos con los que ha contado el cine. En sus manos el cine de evasión y entretenimiento se convertía automáticamente en arte. 
Recuerdo como uno de los momentos más emocionantes del principio de mi afición al cine ir a un cine de mi barrio que ahora es un bingo a ver El viaje fantástico de Simbad, que es de todas sus películas aquella a la que le tengo más afecto.
Imaginen: 16 horas del día de Nochebuena de 1973. 
El tiburón de Spielberg todavía no se ha asomado a la pantalla y el cine vive sus últimos meses de inocencia previa al blockbuster...   Caroline Munro atrapada entre gigantescos monstruos...
 
 y John Phillip Law intentando rescatarla mientras ejerce como Simbad. 
 
Harryhausen era una garantía de entretemiento en tardes de sábado o domingo dedicadas a la delicia del programa doble y la sesión contínua en los cines de barrio.
Harryhausen fue un pionero en despertar en la pantalla el tipo de fantasías que hoy se han convertido en materia prima habitual del cine comercial, las películas de superhéroes, la saga de Harry Potter, El señor de los anillos, El hobbit... todas ellas son de algún modo descendientes suyas, al menos en lo referido a su espíritu
En los años setenta, cuando fui a ver El viaje fantástico de Simbad, las películas de Ray Harryhausen eran lo más parecido al mundo de la fantasía heroica, la espada y brujería y las historias de Conan el bárbaro que uno podía encontrar en una pantalla grande. 
Era mágico ver cómo se materializaban en sus películas esas imágenes y criaturas que veíamos habitualmente en las viñetas de los cómics de la Marvel. 
 
El vínculo era tan estrecho que por supuesto la propia editorial Marvel no dejó escapar la oportunidad de respaldarlo editando una adaptación al cómic de El viaje fantástico de Simbad.
 
Harryhausen había comenzado su andadura como creador de monstruos después de entusiasmarse en la infancia viendo la primera versión de King Kong. 
Era por tanto primero y ante todo un enamorado del cine fantástico, uno de los nuestros. 
Que luego consiguiera desde ese punto de partida emular e incluso superar los logros de aquella película con el gigantesco gorila fue un regalo para él, pero sin duda fue también el mejor regalo que podíamos recibir los amigos del cine como espectáculo de evasión. 
Descanse en paz.    
    
      

No hay comentarios: