jueves, 2 de mayo de 2013

NKITA CON PETA Y NIKITA SIN PETA



Nikita sin Peta es Nikita que no peta.

            No, no es que haya abusado de un trago de ron de la botella que me regaló el viernes el amigo Alfredo a horas tan tempranas (tempranas porque acabo de desayunar, hoy he dejado que la cama me escupa a las 12:30, más o menos, para eso es fiesta). 

            Lo que ocurre es que ayer estaba tecleando un texto sobre Superman Returns a los sones implacables del Kill the King de Rainbow, y de repente me tropecé con una foto de Peta Wilson en esa película. 
   Y, claro, cuando por la noche me puse a ver uno de los capítulos del remake de Nikita que protagoniza Maggie Q ocupando el lugar que en el original ocupaba Peta Wilson no pude evitar hacer memoria y llegar nuevamente a la misma conclusión: NIkita no peta si Peta no está en Nikita. 
Vamos que no hay color. 

 
 Ustedes dirán: ¿este pavo no tiene nada mejor que hacer un día de fiesta en Madrid que ponerse a darnos la vara con este trabalenguas?
 Pues la verdad es que ahora mismo me voy a ir a leer unos cuantos cómics, y asumo que tambíen habrá quien piense que debería estar escribiendo un análisis sesudo de alguna película de Bresson, por poner un ejemplo. Pero ahora mismo me parecía más entretenido compartir esta reflexión con ustedes. Y además me apetecía rebuscar algunas fotos a modo de prueba y para regalarme las córneas, todo hay que decirlo. 
Habrá quien piense con ánimo de debate: ¿Qué pasa, que no está de buen ver Maggie Q?
Pues sí, como ven no he elegido unas fotos de la muchacha en las que esté fea. Ni mucho menos. 
 
La cosa no va por ahí. 
El tema es que, aunque las dos puedan parecer un cromo, no es lo mismo. 
Peta es un cromo en movimiento. Maggie es un cromo estático.
Peta tiene curvas. Maggie es una línea recta ligeramente desviada con alguna circunvalación o rotonda que parece haberse colado en  su geografía física por mera casualidad
Peta es una provocación dinámica cincelada en sólido mármol de Carrara donde Maggie es una estatua de porcelana que juega a no romperse jugando con la flexibilidad. 
Peta es hija de las mujeres fatales del cine negro, pero Maggie se queda en Barbie étnica para niñas pijas con complejo de correción política
Peta era la Nikita pensada para público masculino y femenino con ganas de darle gusto a las córneas. 
Maggie Q es la Nikita políticamente correcta en la que se materializan los sueños anoréxicos de féminas desesperadas por encontrar su lugar en el mundo sin mojarse las bragas, formar una familia sin tener que parir y meterse en la cama con un maromo con pinta de malote, voz de papel de lija, cara de tipo duro y ropero del novio de Barbie, Ken... para discutir las últimas novedades del catálogo de Ikea. 
 
Así que las dos posan, obviamente, pero Peta posa en movimiento de colisión con los sueños húmedos y el morbo de los espectadores y espectadoras, mientras Maggie posa con un estatismo distante.

            











Asumiendo que nadie se sienta a ver este tipo de serie para dar de comer a sus neuronas moribundas tras haber intentado ahogarlas en alcohol, y teniendo claro que la misión de la serie Nikita, en su versión original o en el remake no es en absoluto cambiar o mejorar nuestra existencia o facilitar el tránsito intestinal, está claro que el entretenimiento de las córneas es algo esencial.
Y en ese terreno entenderán ustedes que prefiera la primera opción…

 

            …. antes que la segunda. 
 

            ¿O no?
 

            Naturalmente todo esto es muy subjetivo. Cuestión de inclinación de cada cual por su particular preferencia en lo referido a fotogenia.

            Pero es que yo cada vez que veo a Maggie Q no puedo evitar pensar en que necesita un bombardeo de cocidos. Verla andar con el contoneo raro ese que suele gastarse me hace el mismo efecto que ver correr a Tom Cruise.

            Raro, raro, raro.

            Me saca de la serie, donde, por cierto, a la vista de su argumento de peluquería para Barbiepijas tampoco es que esté muy metido.

            Pero ese es ya otro tema.

            Por hoy me contento con presentar estas pruebas visuales. 

            Y ahora me largo a leer un cómic

            A pasarlo bien.








          










         

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