lunes, 18 de marzo de 2013

TERROR: SILENT HILL REVELATION 3D, de Michael J. Bassett

En los últimos tiempos se están multiplicando alarmantemente las películas que no llegan a los cines en la cartelera española e incluso se resisten a llegar a nuestro país editadas en DVD, lo que obliga a buscarse la vida para conseguirse la copia en DVD o BlueRay en su país de origen.

Acabo de ver la secuela de Silent Hill en dvd, Silent Hill: Revelation 3D, y le pasa lo mismo que a todas las demás películas de su director, Michael J. Basssett (Deathwatch, Wlderness, Solomon Kane…): tiene cosas curiosas, empieza interesante, pero luego se va desfondando y se queda sin nada que contar hacia el final de la trama.

Es una pena, porque está bastante lejos de la primera entrega, y aunque tiene momentos destacados, como esa aparición de la araña de maniquíes, es posiblemente el trabajo más flojo del director hasta el momento. Nuevamente una buena idea de partida se le pierde entre las manos.

No me extraña que no la hayan estrenado todavía en España, aunque fuera de nuestras fronteras empezó a estrenarse en distintos países en torno al mes de octubre de 2012.

Y el caso es que tiene un reparto curioso. Incluso se puede hacer una porra con los amigos, a ver cuánto tiempo dura vivo el amigo Sean Bean, que repite en el papel de padre y aquí se reencuentra con Kit Harrington, el Jon Nieve de la serie Juego de Tronos. La reaparición de Carrie-Anne Moss en un papel irreconocible, pequeñas contribuciones de Malcolm McDowell, Deborah Kara Unger y Rhada Mitchell, añadidas al uso de efectos y trucos tradicionales para crear los monstruos, con la excepción de la araña con cabezas de maniquíes, eran elementos suficientes para interesarnos por esta película, pero al final resulta que se queda en poco más de lo que nos prometen. 
 

Rodada en Canadá, esta segunda adaptación del videojuego de Konami iba a ser dirigida por Roger Avary pero como el hombre fue a parar a la cárcel, fue sustituido por Bassett, que se encontró con un proyecto para rodar en 3D cuyos resultados no han sido los esperados.

Peor que la primera, el argumento no parece ir a ningún lado, hay personajes que aparecen y desaparecen sin ser aprovechados, sin que nos dejen tiempo para experimentar empatía alguna por los mismos, y es un flaco favor al videojuego original. La mayor parte del metraje lo ocupa la protagonista, Adelaide Clemens, que transmite más bien poco, correteando de un lado a otro, gritando, respirando agitado, pasillo arriba y pasillo abajo, sin dirigirse a parte alguna concreta, que es lo mismo que le ocurre al propio argumento. 
 

Floja.
Lo mejor, los monstruitos, aunque ni siquiera las enfermeras resultan tan inquietantes como en la primera entrega, de la que ésta está bastante lejos.Le doy:

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