lunes, 18 de marzo de 2013

BATMAN Y ROBIN: UN BUEN CÓMIC PARA CELEBRAR EL DÍA DEL PADRE

Me he puesto a echar cuentas esta mañana y he concluido que el primer fin de semana realmente libre que he tenido desde el pasado mes de septiembre lo he dedicado a dormir 27 horas, a arreglar la persiana rota de la Payáncueva con mi hermano (en realidad la ha arreglado mi hermano, yo sólo he aportado apoyo moral, además de supervisar el desalojo de todos los objetos del lugar para poder acceder al lugar del suceso, cosa nada fácil que nos obligó a abrir un corredor de acceso similar a los Sudetes que tan cachondo ponían a Adolf Hitler), y a desatascar esta misma mañana el bote sifónico (o "bote sinfónico", según la denominación más popular y melómana). Lo cual que entre el arreglo de persiana y el arreglo del bote ese, en plan chapuzas, me he ahorrado una pasta gansa, respondiendo a la urgente necesidad de enmendar los desmanes perpetrados en mis ingresos y mi cuenta corriente por las subidas del IVA, el IRPF, alguna que otra rebaja de emolumentos, que no del trabajo realizado, en alguna de mis ocupaciones, la subida del transporte público (con peor servicio que nunca, menos trenes y a partir de mañana otra vez paros en el metro de Madrid...), las subidas de precio de distintos productos de primera necesidad, etcétera. No está el patio como para andar por la vida de señoritas de Avignon llamando al operario del ramo correspondiente para que nos deshaga los entuertos hogareños. 
Total, que además de todo eso también he aprovechado para ir bajando el montón de cómics pendientes de lectura que tenía y me he tropezado entre otras cosas con los tres primeros números de la colección de Batman y Robin, guión de Peter J. Tomasi y dibujos de Patrick Gleason.  
 
Tal y como me comentaba el otro día el amigo Telly Chavalas, de un tiempo a esta parte, el cómic se ha llenado de paternidades un tanto forzadas en alguno de los personajes má improbables para tal menester del universo Marvel y el universo DC. A ver, repasemos: Lobezno tiene un hijo, Hulk tiene un hijo... Thor no tiene un hijo pero ha adoptado a una versión más juvenil de Loki como una especie de hijohermanastro... 
Bueno, pues de toda esa especie de moda o fiebre paternal que viene al pelo justo en este día de fiesta adelantada del día del padre, que es mañana día 19 pero nos la han colado hoy, creo que la única historia realmente interesante de padre e hijo en las crónicas de las peripecias de los superhéroes, y en mi opninión la única que no es una farsa o un intento de renovar los personajes un tanto peregrino y fallido, es la de Batman y Robin. 
De hecho es una buena idea que toda la colección gire en torno a  las relaciones entre Bruce Wayne y su hijo, el nieto de Ra´s al Ghul, Damian (el nombre tiene algo de guiño a la saga cinematográfica de La Profecía, donde el hijo del demonio era bautizado como Damien, puesto que en definitiva este Damian Wayne es el nieto del demonio...). 
 
Total, que entre hijos y nietos, el chaval, de diez años, se convierte en una auténtica renovación del concepto del personaje de Robin en la saga de Batman. Además de un contrapunto humorístico, eso sí, por la vía del humor negro, a la figura del Caballero Oscuro, que le viene muy bien a la serie. Damian me recuerda al niño de Calvin y Hobbes. Eso sí, un Calvin perverso.  

2 comentarios:

Lorenzo dijo...


Me gusta tu pasión por los cómic Miguel,ya que yo la tengo también pero yo soy más de los "hijos" de Francisco Ibañez,los colecciono todo lo que puedo,hay "toletes" por ahi que ven a los que tenemos este tipo de pasión como simples frikis y nada mas lejos de la realidad.Y esa "Payancueva"no tiene desperdicio,me gusta cuando te montas tus,viedocríticas,desde ahi asi que pa´lante con las "reformillas".

Miguel Juan Payán dijo...

Soy también adicto a Mortadelo, Filemón, el Botones Sacarino y Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio... además de 13 Rue del Percebe. En cuanto a la opinión de los "toletes", me la suda totalmente la opinión ajena. Vinieron a este mundo por el mismo camino que nosotros y se van a ir de él directamente al cementerio como nosotros. Pasto de gusanos somos todos, así que pueden opinar lo que quieran.