sábado, 19 de enero de 2013

LOS CUATRO DE FORT APACHE, de Giuseppe Rosati


En el Twitter acabo de dejar de seguir a un colega que no me seguía y que además sospecho que piensa que soy más tonto que una piedra, o por lo menos ligeramente más tonto que él, así que me he dicho: a ver Miguel, ahora que vas a volver a subirte al árbol para comerte un plátano y despiojarte cuidadosamente, ¿qué tipo de comentario podrías dejar en el blog para que tus pacientes lectores confirmen que eres un primate inculto que todavía sigue subido en el árbol en lugar de un intelectual de pro? Y me he contestado: ¡Los cuatro de Fort Apache!

¡Dicho y hecho!

Pues nada, que el otro día paso por uno de los comederos, me tropiezo con esta película, está a precio razonable, ¡y encima es un espagueti western!. Ya, ya, que ese calificativo no gusta, que si es peyorativo y tal, pues bueno, es como se denominaban estos fenómenos de la cartelera cuando yo empecé a interesarme por el cine y me cuesta desengancharme del chispeante calificativo. Venga, para que no me lloren los buenrrollistas también lo podemos llamar “western mediterráneo”… lo cual, aprovecho para decir, no siempre es adecuado, porque casi todas estas películas son coproducción de varios países, incluyendo por ejemplo Alemania. Y ya me dirán ustedes qué tienen de mediterráneo la Selva Negra o Angela Merkel, por poner dos ejemplos.

En el caso de Los cuatro de Fort Apache por ejemplo nos encontramos con una coproducción de 1972 entre Italia, España y Estados Unidos dirigida por Giusepe Rosati con el Mesala de Ben Hur (Stephen Boyd)...
 
...haciendo el macarrilla en el lejano y salvaje oeste de Almería intentando seguirle la pista a Clint Eastwood o Lee Van Cleef. Acompañado por el grande, incombustible e imprescindible Gianni Garko (Johnny Garko), un monarca del espagueti western en toda regla. 
Junto a ellos Simón Andreu (Simon Andrew) haciendo de malo escurridizo y perverso...
  
...Alfredo Mayo (Alfred Mayo) parodiando todos los papeles de militar duro y aguerrido que interpretó en su vida...
  
... y dos de las féminas más atractivas del cine español del momento, Teresa Gimpera (Theresa Gompers) y Helga Liné
  
La primera  atrapada en un papel de niña mona secuestrada que no le deja hacer mucho... 
  
...pero finalmente le pone una pistola en la mano... (Tarantino,tío, fíjate bien en esa imagen y no me digas que no te dan ganas de rodar un remake).
  
Por su parte Helga Liné se luce a base de apretar el gatillo de una ametralladora como si fuera el mismísimo Pike Bishop de Grupo salvaje, aunque sospecho que su personaje está poderosamente influido por el personaje de Chiquita (Marie Gómez) con el que ligaba Burt Lancaster en Los profesionales (Richard Brooks, 1966). 
 Ojo a los títulos de crédito que son una risa por la divertida forma en que convierten en anglosajones los nombres mediterráneos de los perpetradores del asunto (ver vídeo).
Hay un par de chistes sobre negros bastante absurdos que podría haber parido el mismísimo Tío Tom interpretado de manera genial por Samuel L. Jackson en Django desencadenado, y un chiste sobre violaciones que se podrían haber ahorrado y además les queda fatal. 
 Pero la película tiene sus momentos. Todos ellos relacionados con lo más curioso de la misma, el personaje de Gianni Garko: Corán. 

  
Un cazador de recompensas que dice citar a Mahoma, aunque obviamente no suelta más que disparates que no tienen nada que ver con la palabra del profeta. 
  
Garko, que entre otras cosas fue el pistolero Sartana, tenía ya tan dominado el papel de antihéroe del espagueti western en aquellos tiempos que despliega un enorme talento capaz de hacer interesante el personaje más absurdo que pudieran ponerle por delante. 
  
Y en eso Corán se lleva la palma: todo él es un chiste, una materialización de la forma en la que el espagueti western jugaba con la mezcla de sabores emotivos del espectador alternando la muerte y la violencia con las bromas y situaciones más disparatadas. 
¡Tarantino, no esperes más! ¡Después de Django, rueda una película de Corán!
  
Así que Los cuatro de Fort Apache es sobre todo un entretenido disparate donde además Stephen Boyd canta. No, no es que sea mal actor el tipo, sino que canta de verdad, vamos que pone la voz a la musiquilla de los títulos de crédito. ¡Cuánto daño hizo Lee Marvin cuando se puso a cantar en la leyenda de la ciudad sin nombre! 
  
Total, que  ahí os dejo el arranque del asunto y por el disparate, por el cazador de recompensas Corán de Gianni Garko, por ese Alfredo Mayo echándose unas risas con su propia imagen, por ese apunte de cine de blaxploitation del sargento negro copiado del personaje de arquero que interpretó Woody Strode en Los profesionales (aunque éste cambia el arco por tirachinas para lanzar explosivos y un boomerang para eliminar a los guardias del enemigo)… 
 
 
...le doy a esta criatura del espagueti western: 
video

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