sábado, 22 de diciembre de 2012

HOMELAND SEGUNDA TEMPORADA, CAPÍTULO FINAL: ¿HAY MATERIA PRIMA PARA LA TERCERA?



Antes de nada, en este capítulo final, el 12, de la segunda temporada de Homeland, hay que tener paciencia. La mitad del mismo es de atar cabos, cerrar historias, reunir a los personajes… o eso parece, porque espera sorpresa en la segunda parte que desmonta esa especie de finales de los que hablaba.
Es nuevamente un alarde de flexibilidad de los guionistas de la serie la forma en la que han escapado de sus propios callejones sin salida argumentales. Cuando parece que van a estancarse en lo repetitivo y lo tópico, vuelven a dar un volantazo que nos sorprende. 
 
De manera que, ante todo, paciencia para esa primera parte de este sorprendente capítulo que abre más heridas y líneas argumentales de las que cierra. 
La pregunta que nos hacemos los seguidores de la saga es: ¿Se puede continuar en una tercera temporada sin caer en la reiteración y lo cansino?
Mi opinión es que el riesgo existe, pero pueden superarlo. Tienen flexibilidad suficiente y han dejado las cosas bien dispuestas para que el juego de espionaje, sospechas, mentiras, traiciones, amenazas y enredos sentimentales puedas proseguir con energía renovada y pintando incluso un nuevo paisaje en la temporada tres. 
 
Y esa es una buena noticia, porque Homeland ha sido también en esta segunda temporada un excelente ejemplo de producto de intriga capaz de sorprendernos cada semana tirando por caminos poco transitados, y manteniendo su estilo y su elegancia en el tratamiento visual de trama y personajes.Aunque como es lógico la segunda temporada no ha sido tan sorprendente como la primera, le doy un decidido voto de confianza para la tercera temporada, especialmente por las incógnitas que se han abierto en el desenlace de la segunda.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Miguel, de acuerdo en todo. Homeland ha tenido,almenos en la segunda temporada,la asombrosa capacidad de darnos un buen gancho en cada uno de sus doce capítulos.

No ha perdido ritmo ni interés,ha exprimido a sus personajes una vez más con interpretación de premio,y ha disfrutado jugando al juego del engaño y la sorpresa con el público siempre de forma respetable ofreciendo giros sorprendentes y coherentes.

Pero viendo el final de esta segunda temporada espero que no se convierta en un producto repetitivo o que suene a algo ya visto como una mera serie de persecución de un asesino fugado.
No se si seguirán los tiros por la línea del terrorismo, y si es así no se como harán para encajarlo con este final. Ya te digo, espero que la cosa no se quede sólo en "corre corre que te pillo". A lo que si huele desde aquí es al conflicto personal que va a suponer para Carrie perseguir al hombre por el que bebe los vientos,ósea que ya sabemos que la carga dramática será considerable.

Confiaremos,como bien dices,en el buen hacer de los guionistas y en su sobrada experiencia.
Como decía Milhouse en un capítulo de Los Simpsons , "no importa lo que les paguen. Seguro que es poco."


Un saludo.
Javier Fincher.