martes, 9 de octubre de 2012

¿SUPERVIVIENTES O TURISTAS DE LA CATÁSTROFE?: ENSALADAS ALIÑADAS PARA EL FIN DEL MUNDO

 Vamos a ver, señores, seamos serios. 
Hoy he vuelto a tropezarme con un programa de National Geographic dedicado a seguirle la pista, o bailarle el agua, como ustedes prefieran, a un puñado de tipos y tipas que se han montado su propio plan para sobrevivir a una catástrofe.
O eso dicen ellos. 
Pobres. 
Cada cual ha elegido su catástrofe, claro. 
Uno que si un terremoto de tres pares de narices en California. 
Otro que si la llamarada solar. 
Otra que si la crisis del petróleo o una crisis energética a lo bestia... 
Y en ese plan. 
Y yo he vuelto a comprobar que el mundo está lleno de ilusos, alucinados y demás fauna impresentable. 
Y que el ser humano siempre puede sorprendernos con algo mucho más gilipollas. 
Porque, vamos a ver: ¿cómo me sale uno de los supervivientes estos soltándome el rollo de que hay que cojer yerbas del campo para hacer ensaladas y sacar agua de los árboles poniendo bolsas de plástico (trasparentes) en la ramas, así en plan Rambo (no siento las piernas, no siento las piernas) y luego va el cachondo y me dice que lleva en su kit de supervivencia una botellita para aliñarse la ensalada que se cocina con los yerbajos esos? 
¿Ensaladas aliñadas en el fín del mundo?
¿Me estás tomando el pelo, colega, o qué?
Te salen cuatro punkis cabreaos estilo Mad Max II de un seto y te meten la botellita de aliño por el ojete antes de empotrarte en la cazuela de dos leches y convertirte en su próxima merienda. 
Y se quedan tan frescos. 
Aliño para la ensalada. No te jode. 
Y otra menda de éstas de la supervivencia alardeando de que se está preparando para el fin del mundo como consecuencia de una crisis energética... aparentemente conduciendo un cochazo, tomando copas con las amigas y acumulando kilos en los glúteos y la panza, porque un par de donuts más en la merienda de la chavala y revienta el traje ese de Ramba que tiene pinta de haberle costado un riñón y pico en cualquier tienda de esas de "¡ropa cool para vivir aventuras guays, jo Mari!"
Ni cinco minutos duran estos en el fin del mundo. A los cuatro minutos ya los tienen los punkis tipo Mad Max II dando vueltas en un espetón. 
Estos no son supervivientes. 
Estos son turistas de la catástrofe.
Domingueros del apocalipsis. 
Y además unos puñeteros cenizos. 
Que les sea leve. 
Que nos sea leve a todos. 
Con lo pringados que somos la mayoría, como llegue el fin del mundo y haya que pillar una tranca para defenderse, estamos jodidos. 
No duramos ni dos afeitados. 
Pero eso sí, por mi parte las ensaladas las va a liñar la madre que los parió a los punkis de Mad Max II, y para el fin del mundo que se prepare el resto del personal, porque yo paso. 
Aviso a los caníbales que voy a sazonarme bien con cerveza para tener saborcillo simpático cuando me hinquen el diente. 
Y a ver si los muy cabrones se atragantan con algún trozo y me llevo a alguno por delante para el otro barrio aunque sea como alimento no perecedero. 



 

1 comentario:

Telly Chavalas Rockatansky dijo...

Ah y no has visto lo mejor de esta serie. En el tercer capítulo hay un Rambito de fin de semana que se va a pegar tiros por ahí con los hijos. En mitad del campo y tal, contactando con la madre naturaleza que lo parió. Y va el lumbreras y pone el pulgar delante del cañón del arma en una de sus prácticas de tiro. Y claro, el pulgar acaba convertido en bocata de chistorra. Vamos yo cuando lo vi me apeteció uno. Así que ahí tienes al pavo desmayándose, los hijos asustados y al médico gordo que llevaban los del programa haciéndose cargo de todo y salvándole el culo al superviviente, quien por cierto tuvo que ser conducido hasta el hospital más cercano. Y todo esto que he contado es cierto. Despoyao de la risa vi el otro día el "pograma". No me había reído tanto desde que los de DC mataron al puto Robin. Y ahora el tío tiene un cacho de pulgar menos para sobrevivir a la hecatombe que nos espera. Chispeante. Personalmente sólo tengo tres cosas en mi kit de supervivencia, un cuchillo de barbacoa del Careful (1 euro), una revista de tías tetudas y unas babuchas de esas de cuadros que llevan los viejos. Y que vengan los punkis de Mad Max que se van a cagar...