domingo, 7 de octubre de 2012

LA SANGRE DEL DRAGÓN, de C.L. Werner, O POR QUÉ CREO QUE MALOK DE WARHAMMER SE COMERÍA A SMAUG DE EL HOBBIT COMO APERITIVO


 La última pieza de la primera trilogía de novelas del cazarrecompensas Brunner, del universo Warhammer se diferencia de las dos anteriores en que está compuesta de un solo relato, en lugar de varios, y su autor, C.L. Werner, toma como elemento central del mismo a un dragón, Malok, que deja pálidos a otras bestezuelas de su misma especie en el marco de los relatos de fantasía. De hecho, me atrevo a decir, aunque me puedan caer tomates de los incondicionales de J.R.R. Tolkien, que si Malok pilla al Smaug de El Hobbit, se lo come de aperitivo antes de seguir destrozando pueblos y ciudades como una auténtica catástrofe con patas y alas correosas.
            El caso es que C.L. Werner ha sabido sacarle el máximo partido terrorífico a este dragón en una historia que se inicia con la persecución de un forajido, Gobineau, que entra en posesión de un instrumento elfo para llamar dragones, aunque lo que le convierte en la presa de Brunner es la recompensa que ofrecen por él. Para conseguir cazarlo, Brunner se alía con un enano, Ulgrin Hacha Funesta, que junto a una elfa, Ithilweil, un caballero vampiro, Corbus y un hechicero, Rudol, forman el reparto de personajes centrales de esta historia que incluye ataques devastadores del dragón, viajes a ciudades malditas, ataques de ghouls devoradores de carne humana, aventuras en los pantanos de arenas movedizas, persecuciones… y además de todo ello revela pistas sobre el pasado y el origen de Brunner, de quien al final se nos revela su verdadera identidad.
            Una de las más entretenidas tramas que puede ofrecer el universo Warhammer en sus novelas de corte medieval y fantástico, con menos notas de espagueti western que los dos libros anteriores dedicados a este mismo personaje y más inmersión en el mundo de la fantasía heroica.

No hay comentarios: