domingo, 28 de octubre de 2012

HOMELAND TEMPORADA 2, LOS 4 PRIMEROS CAPÍTULOS ENGANCHAN



 A ver, como esta noche hay que atrasar la hora y ganamos sesenta minutos, he decidido homenajearme las córneas dándole salida a algunas series que tenía pendientes, empezando por los cuatro primeros capítulos de la segunda temporada de Homeland.
Y me sigue pareciendo unas serie que es pura magia. Obligado visionado para quienes quieran contar historias en el medio audiovisual. Ejemplar en su manera de concebir y cruzar sus tramas. Impresionante en su desarrollo. En absoluto repetitiva. Con un control del ritmo brutal.
Tan brutal que consigue ponerme de los nervios simplemente poniendo a los dos protagonistas charlando en la barra de un bar. O hablando por un teléfono. O llegando tarde a dar un discurso y enfrentándose a la bronca de la parienta.
Sigue siendo notable la capacidad que tienen para mezclar lo cotidiano, lo que todos más o menos podemos compartir, con lo que se sale de lo normal, la CIA, el terrorismo, los agentes dobles, las conspiraciones.
Pero sobre todo me sorprende porque continúa imprimiendo giros a la trama sin complejos, lanzándose a nuevos laberintos sin miedo, y cada vez que creo que han llegado a un punto muerto, dan un volantazo imprevisto en otra dirección y te dejan con una intriga enervante hasta el siguiente capítulo.
Unos amigos que me llevan delantera viendo capítulos de esta segunda temporada ya me habían advertido que en el cuarto ocurría algo hacia el final que desbarataba todo lo que hubiéramos podido pensar sobre posible estancamiento de la serie.
Y llevaban razón.
Te quedas con la boca abierta y pidiendo más Homeland para ya mismo.
Adictos. Esta serie no sólo me pone de los nervios. Además creo que nos hace adictos.
Y con una pericia en la gestión del suspense que para sí quisieran muchas producciones cinematográficas.
Lo dicho: una escuela de cómo contar cosas en el audiovisual.
No han aflojado ni un poco. Al contrario: crecen en la segunda temporada.
Nos esperan muy bueno ratos con ella.

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