miércoles, 10 de octubre de 2012

FRINGE, TEMPORADA 5, CAPÍTULOS 1 Y 2



Bueno, pues son las dos de la mañana, acabo de terminar un libro que empecé a leer ayer y del que seguramente comentaré algo en este mismo blog mañana (es demasiado tarde para meterme a lidiar con ese toro ahora mismo), pero no puedo sacarme de la cabeza los dos capítulos de la quinta y última temporada de Fringe que he visto esta misma noche.
La verdad es que me he planteado no decir nada sobre ellos. Limitarme a callar. Seguramente así no me metería en líos. No molestaría a nadie con mis opiniones. No entraría en liza con ningún incondicional de la serie que piense que son una maravilla.
Bastaba con callarse.
Pero no es lo mío.
La verdad es que el primero me ha descolocado bastante y no ha acabado de engancharme, sobre todo con esa escena de apertura un tanto vomitiva, la niña, el parque, la felicidad de la parejita.
Luego, cuando han reventado el asunto, la cosa me ha empezado a convencer algo más.
Hasta la escena de papá, mamá y la lagrimitas hablando de la nena.
No me la he creído ni por un momento. Más falsa que un euro de madera.
Pero vale, por el resto, el viaje al futuro, los gitanos del ámbar en ese trozo que visualmente me ha recordado Blade Runner, el interrogatorio… he acabado dándole una nota de seis y medio al capítulo. 
 
Y me he enchufado el segundo. A éste un cuatro de nota y va que chuta.
Me ha noqueado totalmente. 
Me ha mandado a la habitación de los sueños, como dicen en el programa de boxeo de los viernes de Marca tv cuando  quieren referirse a un K.O. en toda regla.
Me ha tumbado con esas largas secuencias de diálogo en las que hablan, y hablan, y no pasa absolutamente nada.
Especialmente somnífera la secuencia de la nena con el guardia lealista en el campo, hacia el final. 
Pío, pío, pío, pío, pío... 
Raja que te raja. 
Esa charla me ha dejado a dos pasos del ronquido total.
¿Qué les pasa a Abrams y sus colegas que siempre la fastidian tanto en las últimas temporadas de sus series?
Consulten a la horda de damnificados por la última temporada de Perdidos. Eso por no hablar del último capítulo de Alias, que fue un destrozo con ese rollito playero donde sólo faltaban los Beach Boys meneándosela sobre una tabla de surf y chutándonos en las orejas el Californian Dreamin...
El error no es mandar a los personajes al futuro dominado por los observadores. Por cierto, los calvos con el sombrerito son el ejemplo perfecto de lo mala que es la sobrexplotación de un elemento interesante que funciona bien dosificado, pero como ocurre con todo, si se abusa de él acaba perdiendo interés, víctima de la sobrexplotación.
Digo que el error no es tanto mandar a los protagonistas al futuro como romper con una de las claves que mejor servicio le han prestado a la serie, que es la alternancia de realidades, mundos o líneas temporales.
En estos dos primeros capítulos sólo hay una línea temporal, desperdiciando el buen rendimiento que ha probado trabajar narrativamente con el mundo B.
Lo que les queda es otra historia de ruptura y reconstrucción del orden identificado de manera demasiado obvia con la familia, ejemplificado en esas escenitas que mi hija ha calificado como “síndrome de casa de la pradera”. Como me ha parecido una buena definición, se la tomo prestada.
La ruptura del orden/familia y la reconstrucción de ese orden/familia es un tema recurrente en las series de televisión norteamericanas que les resta credibilidad, las lleva por caminos trillados y las convierte muchas veces en productos bastante previsibles.
Pero en estos dos primeros capítulos se les ha ido bastante la mano con ese asunto. La reunión de Mamá, Papá, la Niña y el Abuelito (más la cuidadora/enfermera/doncella/chica para todo que cuida al abuelito) suena a falsa. Es un invento que por inverosímil y tópico nos trae al fresco a muchos. Y esa falsedad salpica al personaje de la hija que de alguna manera ejemplifica y resume ese tema de reunión familiar un tanto forzada.
Por otra parte, la eliminación de personajes secundarios como Broyles, Olivia B, Nina, etcétera, se hace notar.
Naturalmente sólo son los dos primeros capítulos. Y tienen tiempo de sobra para mejorar la propuesta en el resto de las entregas.
Habrá que confiar en que así va a ser.
De lo contrario, y haciendo balance de las series televisivas de esta temporada, habrá que pensar que la era dorada que han estado viviendo quizá esté en el principio del fin.
Lo cierto es que he pasado los dos o tres últimos años insistiendo en que la ficción televisiva superaba a la cinematográfica en casi todos los géneros, pero podríamos estar asistiendo a un cambio de ciclo en esa tendencia.
Habrá que esperar a ver cómo se comportan Fringe, Sobrenatural, Major Crimes,  Revolution, Walking Dead, para comprobar si las tornas están cambiando, pero de momento lo que estoy viendo de las nuevas temporadas me deja algo frío y distante, la verdad.
Lo dicho: habrá que confiar en que mejoren. Y en el caso de Fringe en que Abrams y sus colaboradores tienen, como Walter Bishop, un plan para derrotar el tedio y extirpar el riesgo de mandarnos K.O. a la habitación de los sueños.
Ahora bien, si alguien opina lo contrario, perfecto. Que lo diga con el civismo debido y sin trolear y mande comentario para expresar esa opinión, a poder ser sin ponerme de gilipollas o cuestionar con ligereza mi experiencia a la hora de analizar estos asuntos y el criterio que se supone se deriva de la misma.
Aunque ya está uno curado de espanto.
Vamos que se puede opinar de otro modo y es bueno expresarlo, porque así seguro que aprendemos todos más. Pero con educación y sin sobrarse en plan trol indignado, porque para eso ya están los “pogramas” de Tele 5, o la infumable reyerta política de cada día.

3 comentarios:

Alberto dijo...

Comparto tu entrada en sueños del segundo capitulo pero el primero me pareció maravilloso, mostrandonos un nuevo mundo en muy poco tiempo y bien descifrado, entrandonos en una trama de revolución contra el sistema de observadores que puede acabar de una forma muy épica, si que es verdad que cambian toda la dinámica de la serie, los casos,investigaciones y pasa a ser una trama más de aventuras e infiltración pero confio plenamente en que pueda ser una temporada más que digna. El segundo si que ha sido muy flojo, muy lento y sin casi acción.

Astrofabio dijo...

absolutamente cierto todo lo planteado y supongo que eso lo escribiste sin haber visto el tercer episodio que es realmente tedioso y donde no pasa absolutamente nada!!!!!!!!!

Miguel Juan Payán dijo...

Ya lo he visto, ya... la cosa no mejora ciertamente.