miércoles, 20 de junio de 2012

RED ESTATE Y LA CUEVA DE LOS SUEÑOS OLVIDADOS: MIS CRÍTICAS EN LA WEB DE ACCIÓN

 
Tras este letargo de casi una semana vuelvo al blog para seguir dando leña al mono, sacudiendo el árbol a ver si caen bellotas, o cualquier otra cosa similiar que se me pueda ocurrir. 
Puedo garantizar que he aprovechado mi semana de apagón personal de internet a tope, leyendo varios libros, viendo una buena pila de películas, tomándome cañas y en general respirando lejos del puñetero ordenador, engendro diabólico donde los haya. 
Respirando de verdad. 
Muy relejante. 
Nada como hacer limpieza y quemar rastrojo para dejar el paisaje mental y social fresco y lozano. 
Como una patena. 
Os recomiendo ese ejercicio de vez en cuando: apagar el monstruito este y recuperar vuestras vidas reales.
Quitaros de encima los rastrojos y los árboles moribundos que no os dejan ver el bosque. 
Cada vez estamos más pegados al bicho y menos pegados a nosotros mismos. 
Cada vez cargamos con más lastre totalmente inútil. 
Toca quitarse peso de encima. 
Hora de repasarse Videodrome, de David Cronenberg, para hacernos una idea de lo que nos espera... 
No, Deborah Harry no. 
No, la pistola metida en la vagina de las tripas tampoco... 
Nos espera ser esclavos de la máquina y ser esclavos de nosotros mismos. 
Esclavos de nuestros errores.
Pero no me quiero poner fundamentalista precisamente en la semana en la que he visto The Amazing Spiderman (no me dejan hablar de ella hasta el viernes 22, aunque la estuve viendo el lunes) y en el fin de semana en el que regresan a la cartelera dos interesantes directores que parecen haber conseguido resurgir de sus cenizas. 
El primero es el díscolo y errabundo Kevin Smith, que tras enchufarnos aquél truño insalvable, infumable, insolvente e insolente que fue ¡Vaya par de polis! (no llegaron a atreverse a estrenarla en cines en España y la mandaron directamente al DVD), se redime en toda regla, demostrando además que junto con su capacidad para facturar comedias sobre jóvenes desarraigados urbanitas es capaz de construir una de las historias de terror más inquietantes que he visto en tiempos. Y cuando digo terror, me refiero sobre todo a la primera parte de la película y especialmente a la reflexión sobre el fundamentalismo religioso que anima a sus monstruos, monstruos reales y reconocibles que precisamente por ello dan mucho más mal rollo. 
Muy peligroso el predicador que oficia como amenaza en Red State, una gran película de Kevin Smith que comento en la siguiente página de la revista Acción:  http://www.accioncine.net/reportajes/criticas-proximos-estrenos/1496-red-state-xxxx.html
No hay nada peor que empacharse de textos religiosos y encima entenderlos todos al revés, o como mejor le conviene al sádico de turno. 
Terrible. 
Pero es que, no se lo pierdan, no es película de buenos y malos. 
Nada tan fácil. 
Ni de lejos. 
Aquí hay palos para todos los implicados. 
Smith reparte que da gusto dibujando un retrato ciertamente apocalíptico de una sociedad que más que en crisis está ya esperando al extremaunción...
Junto con esta película, otro director, Werner Herzog, que nos había dejado con sabor de boca agridulce con su última película estrenada en España, El teniente corrupto, demuestra nuevamente trazas de maestro en el documental La cueva de los sueños olvidados. Un viaje al pasado remoto de nuestra especie que merece la pena ver en pantalla grande y del que hablo en la siguiente página web de la revista Acción, a saber: http://www.accioncine.net/reportajes/criticas-proximos-estrenos/1498-la-cueva-de-los-suenos-olvidados-xxxx.html

 

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