miércoles, 30 de mayo de 2012

¿SOBREVOLÓ AYER UN OVNI LA PLAZA DE ALONSO MARTÍNEZ A LAS 14:30?

 ¡Tengo el impresionante documento gráfico!
Tras haber presentado el pasado lunes mi propia adaptación del relato de Edgar Allan Poe La caída de la casa Usher, revelo hoy miércoles la increíble instantánea de la aparición de un OVNI (UFO) en la Plaza de Alonso Martínez ayer al medio día. 
¿Serán demasiadas exclusivas y emociones para una misma semana?
Ahí va la foto...
Claro que, como ustedes pueden imaginarse, ni yo me dedico a cazar platillos volantes ni está el horno de la realidad para esos bollos en estos momentos. 
De manera que la foto anterior es sólo una cosa curiosa con la que me he tropezado repasando las imágenes que estuve cazando ayer. Salía de dar mis clases de cine y departir con el amigo Kill James Cameron y otros facinerosos adictos al cine de terror, esputo y vísceras distintos aspectos de la cultura popular aportados por directores como Bruno Mattei, Umberto Lenzi, Juan Piquer Simón... las películas de Asylum, los dinosaurios aztecas y las pirámides en miniatura... 
¡Así que ellos tienen la culpa!
Total, que al final acabé fotografiando OVNIS sin querer...
O quizá no.
La siguiente foto demuestra no sólo que nada es lo que parece, sino además lo relativamente fácil (tan fácil que me salió sin querer), que puede uno inventarse un cuento de hadas y darle aspecto de avistamiento extraterrestre. 
En los años setenta esto de ver y fotografíar ORNIS, como decía un vecino mío, estaba de moda. 
Pero como digo la siguiente foto demuestra que hay que fiarse lo justo, es decir, más o menos desconfiar hasta que el ovni se te ponga tal que encima de la cabeza, te succione hasta la mesa de quirófano de la nave nodriza y te enchufen una sonda anal... 
Cuando notes el trasero dolorido puedes empezar a creer. 
O algo así.
Ya ven, el OVNI, ¡ERA UNA FAROLA!
No se crean todo lo que les dicen y casi nada de lo que vean con sus propios ojos, que también pueden engañarles, los muy cabritos.


1 comentario:

Kill James Cameron dijo...

Nos esta bien, por emplear el nombre de Juan Piquer Simon en vano