sábado, 26 de mayo de 2012

NÉMESIS. LA GUERRA EN LA SOMBRA, de James Swallow

“No hay Terra. Sólo terror”.
Esta es la conclusión  a la que llega uno de los personajes de la novela Némesis. La guerra en la sombra, del universo Warhammer 40.000 escrita por James Swallow y donde se desarrollan varias líneas argumentales que acaban coincidiendo en un final cañero, cañero. Buen material para adaptar al cine. Lo digo porque nos estamos tragando unas castañas en ciencia ficción cinematográfica y unas adaptaciones de juguetes que bien podrían seguir en la juguetería, mientras todas estas novelas de Warhammer 40.000 siguen vírgenes en lo referido a adaptación cinematográfica, a pesar de que el día que acaben por empezar a pasarlas a la pantalla grande van a convertirse en una franquicia tanto o más rentable que las adaptaciones de cómics de superhéroes.
            En Némesis nos encontramos por un lado una historia de asesinos a sueldo reclutados para matar a Horus Lupercal, el Señor de la Guerra, que se ha rebelado contra el Emperador de Terra y trae consigo el caos satánico de la disformidad…
            Por otro lado un asesino en serie despelleja y eviscera brutalmente a sus víctimas en una colonia muy lejana al imperio donde además empiezan a sonar los ecos de la rebelión de Horus, extendiéndose el caos por los más cercanos planetas de ese sistema. Investigados por dos detectives, esos asesinatos desvelan un plan de las hordas de Horus para organizar su propia misión de asesinato contra el imperio de Terra, pero además esa segunda línea argumental sirve para incorporar el tema de la deificación del Emperador, perseguida por las propias autoridades del imperio, pero cada vez más extendida.
            Moviendo todas estas piezas en el tablero, Swallow se monta su propia misión suicida estilo Doce del patíbulo con los asesinos y al mismo tiempo su propia versión de las peripecias de Jack el Destripador y  otros asesinos en serie, y como resultado de todo ello sale una de las novelas más entretenidas de la saga La herejía de Horus de Warhammer 40.000, con un personaje memorable, el Garantino eversor, una especie de mezcla entre el increíble Hulk, Lobezno, Terminator y cualquier arma de destrucción masiva en la que puedan pensar.
            En el relato los Adeptus Astartes apenas hacen acto de presencia, de forma que todo el protagonismo queda para el lado humano del relato… bueno, más o menos humano, porque la novela está plagada de uno de los más amplios abanicos de manipulaciones genéticas y mutantes que han aparecido en las novelas de Warhammer 40.000, con su parte de intriga, su parte de terror, su parte de misión suicida en plan relato bélico y por supuesto todo ello en un universo que trabaja de manera muy peculiar el concepto de ciencia ficción.
            Baste un ejemplo de ello: Yocasta, una de las asesinas reclutadas para la misión suicida que es eco del pacto sellado por los señores asesinos en el Monte Venganza tiene como arma el Pistósculo, un beso que mata por bombardeo de feromonas, guiño a la mujer fatal de la novela negra.
            “No habrá enemigo capaz de escapar a la ira del emperador”.
            En serio: lo más entretenido que he leído del muy divertido y siempre sorprendente universo Warhammer 40.000.
            Bueno, es sábado, he tenido que levantarme a las 6,30 de la mañana, son ahora las 10 y pico y me voy a poner a ver alguna fricada de película, leer algún tebeo o similar, así que en un rato volveré a enchufarme para soltaros algún otro parto.

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