viernes, 4 de mayo de 2012

EL GRAN TIMO, RAHAN DE ORO, JUGGERNAUT LISIADO Y DOS TOMACOS DE MIERDA, por TELLY CHAVALAS


 A las buenas, esta semanita vengo caliente, y no de visitar un "sex-chop" precisamente. Verán ustedes, aprovechando que el 2 de mayo es fiesta por estos lares, me pegué un salto a la feria del libro de la Cuesta de Moyano en la cual hay algunos libreros que son muy buena gente, otros que son un poco ariscos (pero dentro de lo soportable) y por último hay una calaña de impresentables en los que ni me paro a mirar el puesto. De esos que tenían que tener un parche y un loro en el hombro. Y acabo de añadir otro puesto a la lista. Tranquilos, no es una lista muy larga... aún. Pues en el susodicho puesto, del cual no quiero acordarme como dijo aquél, me topé un montoncillo de revistas Gran aventurero, una de ellas la primera imagen que les traigo a colación. Estaban al lado de un montón de libros de aventuras mal conservados junto a los que habían puesto un cartel con un 2 bien grande. De color rojo. Y el montón de revistas estaban al lado. Juntitos. Como la Angelina con el Brad Pis. Así que me dije bueno, me llevo ésta (la de la foto) y otra que también contenía un album dibujado por Víctor de la Fuente. Me voy a pagarlas y la que lleva el puesto me dice "Éstas son a 7". Si señores, siete cada una, aunque estuvieran al lado de un cartel bien gordo con un 2. De color rojo, el 2. Así que naturalmente las dejé allí. En el sitio en el que me las encontré. Y los catorce euritos que me quería clavar la buena señora en toda la faltriquera se quedaron en su sitio. En la faltriquera, calentitos y alegres de no abandonar su hogar. Fin del cuento. ¿Y a qué coño viene todo esto?. Pues que estoy observando que con esto de la crisis es como si a los frikis en general y a los aficionados al cómic en particular se nos estuviera poniendo cara de gilipollas.
 
 La siguiente ilustración es de otro incidente, éste en la Feria del libro antiguo y apolillado de Recoletos. Diviso en lontananza un tomo de Rahan (gabacho primitivo con el pelo a lo Deborah Harry) en una estantería. ¿Cuanto valdrá? me pregunto, 20 euritos como máximo, imagino iluso de mí. Sin embargo cuando le pregunto al pavo del chiringo me dice que son dos tomos y que cuestan los dos 90 leuritos. 90, señores. Vale, están encuadernados y son de la editorial Buru Lan que está más muerta que Carracuca. Pero son 90 del ala. También se quedaron allí los dos tomos (por cierto el segundo ni lo ví, no sé si lo tenía escondido). Y los 90 euritos que se quedaron en la faltriquera y montaron una fiestecilla con los 14 euritos de la cuesta, con cervecita, cubatas y fritanga. En esta feria es curioso observar como cualquier libro de ciencia ficción o fantasía cuesta como 3 o 4 leuritos más que uno de cualquier otro tema. Debe ser que hace años una banda de frikis gordos y gafudos, con los billetes de euro saliendo de los bolsillos pasó por la feria llevándose libros de ese tipo como si se fuera a terminar el mundo.
 
Tercer incidente con un vendedor de tebeos. Tienda de cómics de segunda mano, o tercera o cuarta según el ejemplar, el ejemplar que lleva la tienda, me refiero. Me compro un cómic de What If con la improbable historia del Profesor Xavier convertido en el Juggernaut, personaje éste último al que le tengo especial aprecio, Crom sabrá por qué. Les traigo la portada de la edición original yanqui por que la de aquí tenía poca resolución, pero imaginen ustedes el logo de Forum y el precio en pesetas y santas pascuas. Bueno al lío. La broma me cuesta 2.50 euritos. Unos 2.50 euritos que les dicen adiós entristecidos a los 104 que han logrado salvarse de abandonar la Comarca Faltriquera. Imaginenselos a los pobres, mochila al hombro, en camino hacia el Monte del Destino o más bien la Caja Registradora del Destino. Y cuando llego a casa ¿qué me encuentro? que al cómic le falta un póster central de los que metía Forum en sus ediciones. En fin, por lo menos la historia está completa, me digo. Pero no dejo de pensar en esos pobres 2.50 euros, devorados por los Orcos o aplastados por el sobaco de un Ent. Snif. Snif.
 
Y por último ahí tienen ustedes a lo que ha llegado el cómic en nuestro país. Los tochacos, que han invadido las librerías y cuyo precio no baja de los 35 euros, y esos son los más "baratos". Eso sí, tiene usted toda la etapa de Juan Buscema y entintada por su primo.
 
Señores editores, tenderos y demás, los cómics, de toda la puta vida han sido un entretenimiento BARATO y ACCESIBLE. Que los chavales de hoy en día no los toquen ni con un palo (por que ya no es BARATO y ACCESIBLE)  no quiere decir que tengan ustedes que recargar sobre los pocos pringaos que seguimos comprándolos todo el peso del mercado. Porque ser pringado suele tener fecha de caducidad. Un día te levantas y dices hasta aquí. Y le dan por el culo a la afición. Bueno a la afición no, a los tenderos y editores abusones. A ésos son a los que les dan por el culo. Porque la afición sigue ahí. Y no consiste en amontonar tebeos en casa en pilas que no te lees. La afición al cómic consiste en leerlos y disfrutarlos. Nadie dice nada de atesorarlos en casa como si fueran lingotes de oro. Porque no lo son. En todo caso, papel higiénico muy caro y un poco áspero. O combustible para asar chorizos. Caray ¿cómo sabrá un chorizo asado con un Batman Año Uno ardiendo? Tengo que probarlo con alguna de las muchas ediciones que tengo. Que esa es otra. Han cogido la manía de publicar veinte veces el mismo título, como las editoriales de libros, y tengo varios Batman Año Uno, por lo menos tres. Uno de ellos, a la hoguera para asar chorizos. Nada de venderlos. ¿Para que se forren con mis cómics los tenderos y los pongan a 7 euritos cada uno?. De eso nada: combustible para chorizos. Así que estoy pensando seriamente en bajarme del burro, por lo menos en bajarme del burro de amontonar tebeos en casa que tardo 2 años en leerme. Eso sí, señores tenderos y editores. Pienso seguir leyéndolos. Sólo con lo que tengo en casa ya me da para dos o tres añitos sin soltar un duro. Y después tenemos las bibliotecas, la relectura de clásicos, los tenderos honestos de la cuesta de Moyano que los ponen a un eurito o leerlos por la cara en las tiendas a cachitos si hace falta. Por que mi afición en su origen era leerlos y disfrutarlos, no amontonarlos. Y me cago en las ediciones absolutas. Absolutas hasta que sale otra con un coloreado nuevo, bocetos del dibujante o de su primo y demás cagarrutas editoriales. Y a mi al fin y al cabo me gusta leer así que me da igual leer un tebeo que un libro así que si Odín quiere siempre tendré una página impresa que llevarme a los ojos. Eso sin contar otras aficiones baratas de las que dispongo. Claro que a este paso cualquier afición va a ser más barata que el cómic. Hasta cazar yetis en el Tibet. Bueno, ya no les torturo más con mi cabreo.
Esta vez el que se va a cascarla soy yo. Que la fuerza acompañe a los euritos de su faltriquera. O asín.
 

1 comentario:

Miguel Juan Payán dijo...

Esta historia tiene un final feliz, al menos para quien esto escribe. Resulta que Telly al final tenía otro ejemplar del cómic del Profesor X como Juggernaut, así que me regaló el que estaba sin ese postercillo central. Quería darme el que estaba completo porque bajo su pellejo de rinoceronte encabronado es buena gente, pero yo le dije que me quedaba con el lisiado, que los postercillo si no son de señoras ligeras de ropa, así en plan calendario de gasolinera, me los paso por el entrecejo que tengo por debajo de la cintura. Que lo que quiero es leer el tebeo, porque además yo tambíén soy seguidor de Juggernaut, un tipo incomprendido. Si este mundo fuera perfecto, harían una película de ese personaje en solitario, con Arnold Schwarzenegger como prota.
El segundo final feliz que tampoco cuenta el amigo Telly es que además de los tres ejemplares que tiene de Batman Año Uno yo tengo otros dos. Uno me lo regaló él, y el otro lo compré por despiste en una colección que sacaron.