martes, 3 de abril de 2012

SED DE MAL (TOUCH OF EVIL, 1958), de Orson Welles

SED DE MAL (TOUCH OF EVIL, 1958)
Orson Welles (1915-1985, Estados Unidos)
Basada en novela de Whit Masterson (seudónimo de Robert Allison Wade y H. Bill Miller), Badge of Evil
Influencia en el cine de la Nouvelle Vague, a través de Truffaut y Godard
Welles sólo iba a ser actor, pero por intermediación de Heston consiguió la dirección

PLANO SECUENCIA
Es como una carrera de relevos (coche-pareja protagonista-coche)
Un pulso con la coreografía (coches, gente, animales)
Tuvo que rodarse varias veces, hasta que al final sirvió la toma cerca del amanecer (algo similar o lo que ocurrió con la paloma de la escena final de Blade Runner)
Atención a la música, de Henry Mancini, que acompaña otro momento de violencia en la película convirtiéndose en referencia de carácter evocador


RECREANDO EL CAOS
Pasamos de la bomba a un estilo visual brusco, agresivo, con contrapicados y picados y los actores echándose encima del público, tanto como el público se “echa” encima de los actores, cuando los personajes –el chico mejicano- entran en plano de improviso mostrando la espalda al espectador, como si salieran del patio de butacas. Implicación total del espectador en la acción con una coreografía de planos potente que supera los resultados de planteamientos más modernos para implicarnos en la acción a base de movimientos de cámara.

ACOSO
Todas las escenas con Janet Leight la muestran como una mujer acosada, rodeada por hombres que la acechan como depredadores sobre la presa. Son animales cazando.
Chiste o guiño de anticipación con el revólver: ¿Lo ha cogido?, establece el doble sentido.
Además, los propios espectadores también acosados. Juego con los primeros planos, metiéndonos en la acción y haciendo que los gestos sean más amenazadores. Huella del expresionismo.
Escenas de violencia (como la del ácido contra el cartel de la chica muerta) establece la idea de peligro para la protagonista.
Fluidez de movimiento que anticipa la narración de ficción televisiva norteamericana de la actualidad, Urgencias, El ala oeste de la Casa Blanca, Galáctica… con esos paseos de personajes y la cámara para aportar más dinamismo.

TRES VELOCIDADES
Plano secuencia del principio: intriga, tensión, creada con parsimonia, pausada
Tras la explosión, frenetismo, nerviosismo expresado en el montaje y la fluidez y continuidad de los acontecimientos…
Hasta que entramos en el espacio privado de Quinlan (Welles) con Tania (Marlene Dietrich), y el ritmo se frena, se hace más lento. Es la escena clave de la película
Cuando Quinlan sale de la casa de Tania, vuelve el frenetismo

QUINLAN/TANIA
1: establece una pauta de protagonismo para Quinlan sobre Vargas (Heston), dándole mayor profundidad al personaje, haciendo que el público intuya más en él de lo que podemos intuir sobre Vargas, más bidimensional: todo en él está a la vista. En Quinlan hay cosas ocultas. Un pasado con esa mujer.
2: el antagonista falso. Inicialmente Welles nos pone como cebo a Grandy, el mafioso, pero caricaturizándolo, de manera que no acabamos de creer totalmente en él como amenaza.
Luego establece a Quinlan como el verdadero antagonista. El villano real.
Pero en un tercer movimiento, nos desvela el acierto de Quinlan respecto a la identidad del culpable, y la última escena importante de la película es para él, no para Vargas, que sube al coche y se va con su mujer del lugar. Welles saca a Heston de la historia para hacer su último saludo en el escenario, en esta película con tantas claves teatrales.



DOS SIMILITUDES: EL PROTAGONISTA OCULTO
1: Como en Psicosis, tenemos un reparto de héroes y villanos poco claro, ambiguo. Quinlan es alternativamente incógnita, villano y finalmente antihéroe, el verdadero protagonista oculto. La diferencia es que en Psicosis Hitchcock nos hacía dudar sobre quién es el protagonista eliminando a la protagonista, y en Sed de mal lo que nos preguntamos es ¿quién es el villano?
2: Como en Blade Runner, con Roy Batty (Rutger Hauer), el supuesto villano acaba siendo comprendido por el público, se gana su simpatía, y finalmente acaba la historia como héroe, o al menos como antihéroe. Es también allí, como aquí Quinlan, el protagonista oculto.
SUPERPOBLACIÓN EN EL PLANO
Welles llena los planos de personajes, creando así una presión entre los personajes y para el propio espectador
Es teatral, pero no por ello menos cinematográfica (como El gabinete del doctor Caligari). Un ejemplo es la escena del descubrimiento de la dinamita.
Las escenas con muchos personajes, superpoblación del plano, sirven además, por contraste, para reforzar las escenas entre dos personajes Quinlan/Tania, Quinlan/Vargas, Quinlan/Grandy…
Fluidez narrativa. Un prodigio de ritmo durante toda la narración. Ejemplo: la transición de Grandy/Quinlan con el socio mirando por la ventana, pasa a ventana motel chica, y de ahí a coche lanzado a toda velocidad por la calle.
Virtuosismo: la escena de grúa en el final del pacto Grandy/Quinlan es similar a la de descubrimiento del crimen del tío a manos de la sobrina en La sombra de una duda: el movimiento de cámara es como si el público contrae la respiración y luego la suelta.

ESPEJOS
Los villanos, representando la amenaza, siempre se miran al espejo: Grandy, Quinlan en el bar, la mujer en el motel… y Vargas cuando acude a “torear” a Quinlan. Vargas es la amenaza que parece ser una aparición, un fantasma imaginado por Quinlan. Apoya la idea de inversión de papeles: héroe protagonista/villano antagonista.

Los espejos son un elemento coherente con la idea de frontera que prima en toda la película. De hecho, reaparecen como un efecto de reflejo que se repite en toda la película, en las piernas de la bailarina enfrentadas a las dos chicas dibujadas al fondo de la imagen, o en el último asesinato, cuando al caer la víctima, Quinlan queda enfrentado a Vargas, y es como si uno de ellos se reflejara en el otro, ambos culpables de esa muerte accidental.

UNA ELIPSIS Y DOS SIGNIFICADOS
La escena en la que se cierra una puerta tras el ataque contra la esposa y se abre otra con el compañero de Quinlan encontrándose con el marido establecen una elipsis que deja al espectador imaginar lo que ocurre en el motel. La película se autocastra explicando que no ocurrió nada, pero obviamente la mujer ha sido forzada y drogada.

PROFUNDIDAD DE CAMPO
Ya está en la escena del intento de suicidio de la esposa en Ciudadano Kane
En Sed de mal hay varios ejemplos, pero sobre todo uno sirve para que Welles exprese un momento dramático esencial, cómo las autoridades basculan de creer a su personaje o al de Heston





PICADO, CONTRAPICADO, COMPOSICIÓN
El picado y el contrapicado marcan la tensión entre los personajes.



MUSICA Y COMPLICIDAD DEL ESPECTADOR
A/Bomba al principio y asesinato de Grandy. Ojo al juego con el tema musical, despreocupado acompañando al drama
B/La esposa acosada en el hotel: música juvenil de fiesta
C/Enfrentamiento Vargas/Quinlan, música de pianola
Repite el planteamiento de oponer música despreocupada frente al drama que vemos en el plano. De ese modo se plantea el tema de la participación del público en el relato como “mirones”: nosotros miramos lo que ocurre sin hacer nada, como ocurría en la violación de Perros de paja (Sam Peckimpah), Dogville (Lars Von Trier)… Kubrick lo explotó en La naranja mecánica, llegando incluso a convertir al violación en “representación” sobre el escenario teatral abandonado, y trabajó también la música como elemento central
El beso del asesino

Ojo: la única escena de violencia que no se acompaña con música es el último asesinato, porque no es premeditado, sino un accidente, inesperado para quien lo perpetra.
En ese último asesinato Welles explica visualmente que Quinlan y Vargas son como las dos caras de una misma moneda,



DESENCUENTRO/FRONTERA
La pareja protagonista, anglosajona ella, mejicano él, plantean la idea de choque de dos culturas, desencuentro y dificultades de convivencia. Vargas habla ene el coche de la frontera que une y desune a los Estados Unidos y Méjico
Al principio vemos a la pareja como metáfora de la frontera atravesando la frontera, luego son separado por la explosión, y durante el resto del relato van a estar casi siempre separados…

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