martes, 27 de marzo de 2012

NIKITA TEMPORADA 2,EPISODIO 17, ALCATRAZ, EPISODIO 11

Acabo de meterme un doblete de capítulos de series mientras grabo para ocasión más relajada el clásico de Chuck Norris invasión USA que todavía estoy grabando en el canal NITRO de TDT. Mañana –bueno, ya hoy, dentro de unas horas- es día de escuela, madrugón a las siete treinta, y no es cuestión de andar trasnochando más de la cuenta siguiéndole la pista a Norris y sus dos ametralladoras, que según me ha dicho hoy mi hermano son la versión norteamericana de las Uzi, y no las Uzi propiamente dichas, tal como yo pensaba. Se me ha caído un mito…En fin, volviendo a las dos series que me he visto hoy, el capítulo 17 de la segunda temporada de Nikita me ha confirmado que no me interesa absolutamente nada la peripecia de Alexandra Udinov con su madre. Un lastre para toda la parte que sí me interesa, que es la de la lucha por el poder en la División, Gogol, Semak y el tema de la infiltrada en el MI-6 británico. Por ahí vamos bien, el tema de los dobles agentes suelen tenerlo bien controlado como herramienta de acción e intriga, pero el rollete familiar de la Udinov cae un poco lejos de lo que puede llegar a motivarme el interés por la serie. Hay leña, pero no acaba de convencerme. Dicho esto seguro que a más de uno/a que lea este blog le parece que estoy pirado, que esa parte es la que más le gusta, y que lo que me gusta a mí le parece una mierda. Cuestión de gustos. Para eso podemos decir libremente lo que nos interesa más y lo que nos interesa menos. Y a mí lo de Alexandra Udinov con su madre perdida, a parte de parecerme un tópico del carajo cada vez me interesa menos.
Y que no estén mucho tiempo sin darle cancha a Percy, porque cada capítulo que no sale, la cosa afloja considerablemente. El lloriqueo final en el parquecito y tal también sobra. Conclusión: interesante cuando no se me ponen en plan nenaza.
Y, hablando de nenazas, ahí tenemos el capítulo 11 de Alcatraz, el del violinista chiflado, que también me he visto esta noche para completar horario. La fórmula se les va agotando, empiezan a tener el mismo problema que tenían en Perdidos: hay un misterio, los tipos que vuelven, los del años 1963, pero no acaban de darle salida con pistas al asunto. Vale que se mantenga la incógnita, pero más en la línea de Fringe, donde al menos te van desvelando cosas poco a poco. Por el contrario, en Alcatraz el enigma se está manteniendo ya en demasía sin que parezcan tener claro hacia dónde quieren dirigir el asunto. De hecho, están teniendo un serio problema para fijar el protagonismo de manera clara en la serie. Inicialmente todo indicaba que la prota iba a ser la rubia (Sarah Jones), y, ok, vale, el preso perseguido en cada capítulo. En ese sentido no era mala idea mezclar la película de cárceles con la fórmula argumental de El fugitivo, pero para que la cosa tuviera más vidilla les ha faltado establecer un protagonismo más claro, y único, no cambiante de uno personaje a otro, por el lado de los presos y por el lado de los polis. Veamos. De la rubia hemos pasado a otra etapa con supuesto protagonismo de Hauser (Sam Neill), pero no, tampoco va por ahí la cosa. Del protagonismo de Diego Soto (Jorge García) ni hablamos: les faltan huevos en el epicentro del imperio de lo políticamente correcto para hacer que un tío con sobrepeso pueda ser el protagonista de una serie de intriga o acción. Cuando yo era chaval no teníamos tanto rollo políticamente correcto, pero había una serie con un detective ciego, Longstreet, otra con un detective en silla de ruedas, Ironside, otra con un detective con un ojo de cristal, encorvado y con mala pinta, con la gabardina echa un desastre de arrugas, Colombo, otra con un detective bajito, Baretta, más La mujer policía de Angie Dickinson, que tenía tantas pelotas como Harry el Sucio, por no hablar de una serie con un detective gordo, Cannon. Ahora, con tanto rollo políticamente correcto, Jorge García se jode y de prota nada de nada. Siempre lo digo: vamos para atrás, no hacia adelante, que sería lo más lógico.
Y hoy, en el capítulo 11, ya ninguno de los tres: la prota era la doctora Sangupta (Parminder Nagra), con un caso de violinista chiflado que ahoga mujeres y resultaba curioso, pero donde se hace notar una vez más que andan ligeramente perdidos y no saben qué hacer con la serie.
Y era fácil. Sencillito y con pocas palabras: métase un protagonista claro entre los polis en la actualidad. Elijan a quien quieran, pero centren la historia, leches. Añádase a esa fórmula otro protagonista claro, que debe ser un preso, uno de los que ha saltado desde el pasado, y con él compóngase unos flashbacks más sólidos, menos dispersos. Uno de los problemas de la serie es que los flahsback son interesantes, incluso más que la actualidad, una descompensación que es fatal para mantener el interés del espectador. Además esos fragmentos de pasado están muy deslavazados, sin conexión ni continuidad. Si hacen esos flashbacks con un protagonismo más claro mezclando el tema de lo sobrenatural o lo inexplicable con un tono más potente en la acción y con más continuidad, rescatando elementos de la fórmula de Fuga de Alcatraz, por ejemplo, y de paso refuerzan la parte de actualidad haciendo que los protagonistas tengan vidas. Porque éstos polis son como los de CSI: no tienen vida, son bocetos, pretextos argumentales sin el menor atisbo de verosimilitud. Y no vale con ponerlos a jugar al billar en un bareto. Los personajes nos llegan a los espectadores por lo que podemos llegar a compartir con ellos, y si son una especie de marcianos que se pasan el día metidos en una isla-cárcel abandonada paseando el dedo por teclas de ordenador, la cosa tiene poco interés.
Al menos el capítulo 11 de Alcatraz ha sembrado algunas incógnitas, la historia del preso asesino en serie y maestro del violín tenía su interés, y aunque la serie sigue siendo endeble en esos aspectos que he mencionado, esperemos que en próximos capítulos consigan orientarse un poco y decidir hacia dónde quieren mandar el asunto en los guiones, porque como digo tiene cosas interesantes, y la fórmula no es mala: sólo está mal desarrollada.
Bueno, ya se ha acabado la película del tío Norris, y la que ponen ahora, Fort Apache: el Bronx, es mucho mejor, pero la tengo en dvd, así que con su permiso, saco el vhs del chisme y me voy a dormir.
Por cierto, hay que ver lo bien que le sienta la falda corta a Maggie Q...

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