sábado, 10 de diciembre de 2011

DEEP PURPLE Y OTRAS OCHO COSAS PARA NO DEJAR DE SER QUIEN ERES

Ha bastado que ponga en el cd una de las obras maestras del rock de todos los tiempos: Made in Japan de Deep Purple. Empezó a sonar Highway Star y me ha quedado muy claro: puedo mandar a freír puñetas todo lo que tengo ahora mismo quedándome sólo con diez cosas. Dos discos de Deep Purple: Made in Japan y Made in Europe. Dos libros: La máquina de follar, de Charles Bukowski y Cosecha roja, de Dashiell Hammett. Dos películas: Grupo salvaje de Sam Peckimpah y Taxi Driver, de Martin Scorsese. Dos cómics: Más allá del Río Negro, de Conan el bárbaro y Los inventos del profesor Bacterio, de Mortadelo y Filemón (Ibáñez, eres el más grande). Un bolígrafo y un cuadernillo para escribir. El resto es prescindible (los reproductores de cd y dvd pueden pedirse “prestados” o confiscárselos al prójimo, llegado el caso).

Tenemos más cosas de las que necesitamos, y cada nueva cosa que amontonamos nos aparta de algún modo de lo que somos. Y lo que somos está en esos momentos de lucidez imprevista o enamoramiento total con aquello que nos marca. Somos unos donjuanes del acaparamiento y la especulación que saltan de un charco a otro correteando por los hipermercados del ocio a la búsqueda de volver a sentir ese calambre que nos puso el mundo del revés cuando escuchamos por primera vez Smoke on the Water, cuando vimos a William Holden caerse del caballo en Grupo salvaje, cuando leímos cómo Bukowski se pasaba por el forro de los cojones los signos de puntuación y las mayúsculas al principio de la frase mientras dejaba su alma en pelotas sin tirarse el rollo cultureta con el lector, o cuando el profesor Bacterio puso a circular su primer engendro en un acto supremo de subversión de la realidad coñazo que nos rodeaba y nos sigue rodeando… Y en general cuando tropezamos con alguna de las cosas esenciales que nos definieron cuando éramos más jóvenes y estábamos a medio hacer.

Y el calambre no se repite casi nunca. Simplemente seguimos amontonando cosas esperando volver a sentir lo mismo.

Pero no.

Piensen en las diez cosas que les marcaron y hagan su propio paquete de supervivencia personal (bueno, y que alguien se acuerde de apuntar un reproductor de cd y dvd, una tele y un pack de seis cervezas, porque caso contrario me veo imitando a la guitarra en Smoke on the Water para distraer al personal).

Yo me hago una lista ya mismo, la cuelgo en la pared y le echaré un ojo cada vez que intuya que me estoy apartando de lo esencial. A modo de autocolleja para no hacer el gilipollas más de lo imprescindible.

2 comentarios:

Kill James Cameron dijo...

Y el paquete ese de supervivencia es libre? No se... puedo meter a... Scarlett Johansson, por ejemplo?

Miguel Juan Payán dijo...

El problema es que ella no se va a dejar meter (en) el paquete, sospecho...