martes, 18 de octubre de 2011

ADIÓS A LOS CARTELES PINTADOS A MANO EN LOS CINES

Pillo al vuelo las primeras noticias del día, y como siempre la mitad dan risa, la otra mitad o espantan o simplemente son para sacar pasaje para la primera nave de exploración sideral que abandone el planeta, y algunas me joden particularmente a título personal.

Leo que el cine Palacio de la Prensa de la Gran Vía de Madrid también va a optar por eliminar los carteles de películas pintados a mano por los carteles de películas con bombillas LED. ¡Bendita tecnología que nos hace cada vez más tontos para que suframos menos!

Podría indignarme, como coleccionista de carteles de cine de toda la vida y rendido admirador de la mitología previa a la proyección de la película en la sala oscura que siempre me han parecido esas muestras de artesanía, cuando no de arte, que algunas hay de esto último, muchas más de las que vamos a ver con los LED, eso seguro. Pero a estas alturas no me indigno. Estoy curado de espanto. Simplemente aprovecho para recordar los muchos carteles gigantes de puertas de cines, entre los cuales se lleva la palma el que hicieron para el Cine Fuencarral, hoy desaparecido, cuando reestrenó Los diez mandamientos. Ningún cartel LED va a superar esa sensación de épica y mítica, lo mismo que, por mucho que insistan los vendedores de televisores, y por muy grande que sea el televisor, vamos a creer que es lo mismo ver a Moisés-Heston abriendo las aguas del Mar Rojo en el pantallón gigante de un cine que verlo en casa…


1 comentario:

Kill James Cameron dijo...

No hombre no Payan, donde esten dos cabezas gigantes hechas con photoshop!