viernes, 9 de septiembre de 2011

LAS PUERTAS DE ANUBIS, de Tim Powers

Había leído hace años Las puertas de Anubis, de Tim Powers, y este verano inauguré las vacaciones volviendo darle otra segunda lectura, porque se lo merece. En muchos aspectos, fue precursora, sino inspiración, de muchos de los planteamientos que hemos visto posteriormente expresados en la ficción de corte fantástico, tomando el viaje en el tiempo como elemento central de su trama.

Publicada en 1983, sigue más o menos el mismo esquema de otras obras del escritor, especialmente de su peripecia piratesca En costas extrañas, que publicó en 1987 y compraron los responsables de la cuarta entrega de Piratas del Caribe sin hacerle ni puñetero caso al argumento. Mejor les habría ido siguiendo la pauta de la historia de Powers, pero es otro asunto distinto al que aquí nos ocupa.

El caso es que Las puertas de Anubis comparte muchas claves con En costas extrañas es un buen muestrario de las características del tipo de narrativa que trabaja Powers, primero con la mezcla de varios géneros como clave de partida. En esta ocasión juega con el viaje en el tiempo como punto de partida de ciencia ficción, pero rápidamente nos mete en una aventura que tiene más en común con las peripecias tramadas por Saz Rohmer en sus novelas de Fu-Manchú, o de cualquier relato de las revistas pulp. Entramos así en una peripecia fantástica, con brujos incluidos, donde hay anotaciones históricas sobre la invasión de Egipto por Napoleón y también trabaja las claves de la novela histórica trasladando a sus personajes desde los años ochenta del siglo pasado al siglo XIX, donde el protagonista vive, como ocurría con el de En costas extrañas, una odisea de formación con varios ritos de paso y tropieza con licántropos asesinos en serie que resultan ser cambiaformas fruto de la magia del antiguo Egipto, además de medirse con brujos que intentan derribar el Imperio británico como si fueran los terroristas de la Era Victoriana. Al frente de los villanos está Horrabin, el payaso, un jefe de los bajos fondos de Londres que recuerda en muchos aspectos al Joker de Batman, pero puede resultar aún más siniestro, ya que en las profundidades del Castillo de las Ratas, la guarida desde la que gobierna su ejército de desarrapados callejeros oculta los experimentos secretos que le han llevado a crear una colección de rarezas inquietantes que recuerdan la película Freaks, la parada de los monstruos de Tod Browning. Al otro lado encontramos a Copenhague Jack, capitán de los mendigos de la calle Pye. En su aventura el protagonista tendrá que enfrentarse también al caso de los monos enloquecidos, al asesino en serie Jack Cara de Perro, descifrando distintos secretos que convierten esta fábula en un cuento de terror o en una aventura histórica que llega a retroceder aún más hacia el pasado, llevándonos a conocer a una orden de caballeros dedicada a combatir a los demonios a sangre, espada y fuego.

Que además de persecuciones, enfrentamientos, viajes en el tiempo, mutaciones, licántropos, asesinatos, duelos a espada y romance Powers haya conseguido meter en este relato distintos enigmas que vamos resolviendo a lo largo de la trama junto con el protagonista, es una muestra de la habilidad como narrador de un autor que muchos harían bien en recuperar con inspirador de sus fábulas fantacientíficas, especialmente teniendo en cuenta algunas de las castañas que nos enchufa la cartelera en los últimos tiempos.

Literatura fantástica de altos vuelos, imprescindible y además muy entretenida.

6 comentarios:

Eladio Balboa dijo...

Una de mis novelas de cabecera. ¿Podría pasarse a cine?

Un saludo

Miguel Juan Payán dijo...

Debería pasarse al cine, especialmente teniendo en cuenta la pobreza de argumentos fantásticos que nos ofrece en muchas ocasiones la pantalla grande. Creo que fallan en lo referido a fuentes de inspiración, no están bien orientados. Ahora bien, te dejo una pregunta inquietante en el aire: ¿quién debería adaptarla? Porque si la adapta un Scorsese, un Ridley Scott o un Christopher Nolan, por poner algunos ejemplos, vale, pero ¿qué pasa si se la dan a otro cualquiera y además deciden que total la novela está bien como punto de partida, pero hay que cambiarlo todo, empezando porque el prota tiene que ser como Brad Pitt nada más empezar? Imabgina el resultado. Personalmente creo que un buen adaptador del asunto sería Guillermo del Toro, cuyo cine reúne las condiciones de mezcla entre lo comercial y el cine de autor, y todo en el ámbito del género fantástico, que es el que mejor le pega a esta novela.
En todo caso,entiendo que la tengas como obra de cabecera. En mi caso la siguiente novela de Powers, Cena en el palacio de la discordia, me salvó la salud mental cuando estaba metido en un curro muy, muy chungo que me daba mucho por saco y además mucho mal rollo, y no precisamente por las condiciones laborales, porque me hicieron contrato indefinido... Graias a Cena en el palacio de la discordia y a Elektra Asesina, que leía en el trayecto de ida y vuelta, conservé la cordura. Eso es lo que se pierden los que no leen.

Eladio Balboa dijo...

Joder, cuando me estabas preguntando quién debería dirigirla te juro que estaba pensando también en del Toro. De todos modos, creo que el libro es muy denso y da para una mini serie.

No soy fan de Powers, tengo En costas extrañas y Esencia oscura pero no llegan al nivel de Las puertas que, insisto, lo tengo en la estantería al lado de El nombre de la Rosa y Fahrenheit 451. De todos modos compraré ese de la Cena en el palacio de la discordia.

Busqué tu blog a raíz de una entrevista tuya en un podcast ¿El cine de marco? sobre Steve McQueen, a partir de ahí ya he estado buscando librillos tuyos.

Soy profe de historia en la secundaria y he impartido algunos cursillos y conferencias a nivel muy local sobre la censura en el cine y sobre la utilización de escenas concretas de películas a la hora de impartir e ilustrar la materia. Sin necesidad de visionar la pelicula entera aunque es un anzuelo muy tentador y los chavales con un mínimo de interés suelen buscar más allá de esa escena que pongo. Por lo que te oí yo creo que también trabajas algo de este modo.

Bueno, te dejo en paz y te envío un afectuoso saludo.

Eladio Balboa dijo...

Disculpa una vez más, veo que andas por facebook voy a "solicitar tu amistad"

Saludos nuevamente

Miguel Juan Payán dijo...

Yo soy profe de historia del cine y géneros cinematográficos en una escuela de cine, así que a tu disposición para lo que sea menester, aquí o en el facebook...

Eladio Balboa dijo...

Te tomo la palabra. Saludos.