miércoles, 17 de agosto de 2011

CÓMIC: FRANKENCASTLE, EPIDEMIAS Y SAMURÁIS


Ayer estuve toda la tarde dedicado a la tarea de devorarme tres tebeos que tenía pendientes antes de largarme a la biblioteca.
El primero que cayó fue Punisher: Franken Castle. Partes ausentes, escrito por Rick Remender, Daniel Way y Marjorie Liu y dibujado por Jefte Palo, Stephen Segovia, Paco Díaz, Dan Bereton y Tony Moore. Es el segundo tomo de las peripecias del Castigador (Punisher) convertido en una variante del monstruo de Frankenstein después de que el hijo de Lobezno, Daken, le hiciera picadillo. Una historia de venganza que lleva al personaje a cobrarse lo que le deben en sangre y repartiendo plomo. Mucha acción, poco argumento, algunos invitados especiales, como Daken y su padre, los ninjas de la Mano, el vampiro Morbius, el hombre-lobo, etcétera. Incluso hay una historia final reservada a la célebre Isla de los Monstruos, en plan guiño al género de monstruos gigantes del kaiju eiga japonés protagonizado por Godzilla y sus colegas.

El híbrido de las aventuras del Castigador (Punisher) con las historias de monstruos clásicos del cine de la Universal no funciona tan bien como podría. Se queda todo en un ir y venir de viñetas de acción bastante flojo.

Todo lo contrario ocurre con Marvel Universe versus The Punisher, con guión de Jonathan Maberry y dibujo de Goran Parlov, que es como una versión de la novela Soy leyenda, de Richard Matheson, pero en el Universo Marvel...

Frank Castle como único superviviente de una epidemia que convierte a buena parte de la población, incluidos o principalmente los superhéroes y supervillanos que ya conocemos, en caníbales que se organizan en tribus y dividen la ciudad de Nueva York en distintos territorios.

Algo así como una mezcla entre Soy Leyenda y Mad Max, con algunos elementos de The Warriors, de Walter Hill.

Mucho mejor que toda la absurda movida de Frankencastle, con un final que tiene un par de narices y es coherente con historia y personaje, además de poner al Castigador a ajustarle las cuentas a toda la comunidad de superhéroes y supervillanos de la editorial.

La frase clave: no se pacta con monstruos.

Para terminar la ración de viñetas, salto a Japón y me zambullo en el manga con Hiroshi Hirata, maestro del asunto.

Historias poco conocidas de samuráis, una colección de relatos que se pueden leer, en cuyos dibujos te puedes perder, y que explican el mundo de las tradiciones en el mundo de los samuráis desde un punto de vista innovador, distinto.

El honor, pero sobre todo, la idea del honor enfrentada a la realidad, que queda especialmente bien expresada en el último relato, en torno al verdadero valor del dinero, son el tema central, pero además del honor, y quizá por encima de él, encontramos la verdadera esencia del mismo: la responsabilidad, ya desde el primer relato, una espectacular colección de viñetas centrada en inundaciones que es todo un ejercicio de estilo capaz de superar muchas secuencias cinematográficas.

No hay comentarios: