martes, 26 de julio de 2011

MONSTRUOS HAMBRIENTOS, por NARANJA BRONSON

¡Naranja Bronson ha vuelto! ¡Salven a sus familias! ¡Cierren puertas y ventanas! ¡Recen sus oraciones! Las películas chungas contraatacan… (pero no crean lo que les cuente de mi experiencia viendo esta película: ¡nunca escupí la cerveza contra la tele en plena risotada! ¡Es un infundio! ¡Soy inocente!)
Pues eso, que Payán me ha convencido para que meta algunas letras en la cosa esta del blog, y aquí estoy de nuevo para comentar una de las peores películas que he visto en los últimos tiempos: Monstruos hambrientos. En el original se titula Horror ot fhe Blood Monsters, pero igual se podía titular Por Todo el Morro. La dirigió –es un decir- Al Adamson en el año 1966, pero no consiguió que alguien se arriesgara a estrenarla hasta 1970, cosa comprensible visto lo visto.

Payán, que tuvo los huevos de verla conmigo y con Telly Chavalas y se partía de risa, no sé si por habérmela colado doblada con esta mierda o porque de verdad le hacía gracia al muy cabrón (dos latas de cerveza no compensan esta putada, tío, ya te espero para la próxima), dice que es una lección de cine a la inversa, vamos que enseña todo lo que no hay que hacer. Y el tío me soltó un rollo de cómo han planificado toda la parte de la nave espacial, que si no se curran el plano contra plano para ahorrar, que si son más paraos que una mierda de perro en medio de un parque y no sé qué cojones más. Que si una cosa es no tener pasta y otra no tener imaginación.

Yo lo resumiría diciendo que es un coñazo, que los pavos se pasan la película como un busto parlante...

...y hablando como cotorras para decir cosas que no entienden ni ellos y que además son gilipolleces pretendiendo ser sesudas reflexiones científicas, como por ejemplo el siguiente diálogo:

- ¡Este tipo de impacto podría destruir la nave!

- Pero una vez esas partículas rebotan, el campo magnético se autocorrige

- En nuestra atmósfera sí, pero estamos muy lejos de ella. Es ingenuo pensar que volveremos a ver nuestro mundo original

Nada de todo eso quiere decir absolutamente nada. Es charla de pollos descabezaos.Hasta los actores se quedan dormidos...

¡Como lo ven! ¡Trepidante!

Luego la puñetera película es un lío. Empieza siendo una de vampiros con cuatro perras, digna de Ed Wood, decía el mamonazo de Payán, y luego se pasa la ciencia ficción con menos perras todavía. Payán decía que más que hibridación de géneros era deshibridación de géneros. Él sabrá qué coño quiere decir con eso. Yo al que habría desenbragado de una leche es al Telly Chavalas, que estaba también allí sentado viendo esta mierda con nosotros y se reía todavía más que Payán.

¡Vaya tropa!

El caso es que se ponen a viajar por el espacio estos tíos y sueltan que el XP-13, que es la nave, “va camino de Spectrum, el sistema solar desconocido”. ¡Toma ya! No se inventan un planeta, no. ¡Se sacan de la manga todo un sistema solar! Y digo yo que si es desconocido cómo coño lo conocen. La frase la suelta John Carradine, que va de jefazo de la misión espacial. Bueno, lo de misión espacial es un decir en plan optimista, porque todo está rodado como dentro de una caja de zapatos, como si hubieran juntado cuatro cartones para meter dentro la barra de un bareto y sentar a la gente delante de unas pantallas de televisión del todo a cien.

La nave en la escena del aterrizaje es un juguete que parece comprado por un euro con cincuenta céntimos en los chinos de la esquina...

...y el mayor efecto especial es una cutrez: cambian el color y lo dejan todo en azul, en amarillo, en rojo, en verde…

Un cachondeo. Ahí sí que me reí hasta yo, y el Payán y el Telly Chavalas casi se ahogan porque se les atragantaba la cerveza. Todavía tengo que limpiar el escupitajo de cerveza que se le escapó al Payán de la pantalla del televisor cuando la película llegó a ¡la escena de sexo!

Yo creía que teníamos que llevárnoslo a urgencias. Se nos ahogaba el tío de risa.

No van a tener que imaginar mucho porque les ponemos fotos del evento, pero imaginen esa fila de vibradores de colorines y al pavo y la pava dale que te pego, toma que dale, con menos ganas de marcha erótica que un conejo de escayola.

¿Que a qué viene meter el tema del polvete? Ni puñetera idea, oigan. De repente están los pavos astronautas (sin traje, para ahorrar pasta) en un planeta de colorines y pasamos a los consoladores de colorines. Y luego llega el mismo pavo, el que controla la misión desde la Tierra, y vuelve a charlar con su prójima en este plan:

Ella: ¿Qué es una variación cromática?

Él, en plan sobrao: Es un tema sobre el que todavía no sabemos gran cosa, salvo que son muy peligrosas para los seres humanos (repitan eso con cara de interesante y les regalamos un perrito piloto como en la tómbola).

Naturalmente el tipo dice que el color más peligroso es el rojo. ¡Toma ya mensaje subliminal de la guerra fría!

Y luego, él afirma, todo convencido: He traído una pistola de espectro para que veas lo que pasa en el campo de radiación cromática del espacio. ¡Elige un color!

Dan ganas de darle una leche al tío en todos los morros, por gilipollas. Mientras él juguetea con la pistolita, la chavala aburrida en la cama, mirándole como con cara de: ¿este me va a hacer algo o se va a quedar ahí con la pistolilla esa de mierdas tocándome las narices?

Y el pavo a lo suyo, suelta, todo entusiasmado: ¿Qué tal el verde? ¿Rojo? ¿Azul? ¡Amarillo!

Y va poniendo a la chavala de todos los colores tocándole los huevos a los espectadores.

Para hilar toda esta historia de la cama, la chavala, el sexo y todo lo demás, ella pregunta, así como que no quiere la cosa, en plan coloquial: ¿Qué esperanza hay para la XP-13?

Él contesta: Mientras estén vivos, hay esperanza. Pero ahora necesito relajarme ¡en cualquier color!

Y va y se empieza a quitar la camisa.

Si no se mean de risa con la escena, que es lo más desternillante que he visto en películas chungas en mucho tiempo, es que no están vivos. Tómense el pulso.

A todo esto, la película va incluyendo en el metraje trozos de una película filipina de hombres primitivos con vampiros que según me dijo Payán se titula Tagani y se rodó en 1965, y para completar mete dinosaurios de otras dos películas más, One Million B.C, de 1940 y Unknown Island, de 1948.

Como todas son en blanco y negro, la pasan por el filtro de colores para despistar y visten a una chavala con un minitraje blanco y unos dodotis para que se parezca ligeramente a una de las protagonistas de la película filipina.

Al final llegamos a la conclusión de que lo que realmente estaría bien ver es esa película filipina. Payán ha prometido echarle un ojo al asunto, a ver si la encuentra. Tiene una pinta curiosa. Payán dice que puede ser un buen título de cine de mazmorra. Los trozos que han metido con calzador aquí son lo mejor de Monstruos hambrientos, sobre todo esa escena de ataque de los hombres-centollo (para partirse) y la de los murciélagos humanoides atacando en la cuevas. Y los colmillos de los primitivos vampiros, con dos palillos de los de hurgarse los dientes como máximo efecto de maquillaje.

Así que al final, me quedo con las risas, los consoladores de colores y los hombres-centollo.

Eso sí, cuando escuché a John Carradine decirle a uno de los astronautas: Creo que lo mejor será rebobinar la cinta. Así sabremos el momento y el ángulo de impacto…

Se me pusieron los pelos como escarpias de miedo. Si tengo que ver otra vez esta mierda de película quemo la tele, el dvd, el vídeo y todo lo que pille por medio.

4 comentarios:

Yerman dijo...

Pues después de leeros solo puedo hacer una cosa: buscar la película!! A uno que ya de por si, le chifla una cutrepeli mas que una paga extra... poco empujón me hace falta pero después del exhaustivo análisis casi me habéis creado "mono" de verla! En cuanto la pesque y la vea os cuento. Un saludo zetadictos!

Jesús Usero dijo...

regresa un grande como Naranja Bronson y siempre es motivo de celebración. Un artista del género literario épico-mazmorrero que nunca debería haberse marchado. Espero que su vuelta sea permanente...

Miguel Juan Payán dijo...

Vale, lo del pavo con el secapelo en plan pistola cambiando a la pava de colores me hizo soltar una risotada y unas gotillas de cerveza en la tele...
Solo unas gotillas...

Yerman dijo...

Acabo de terminar la joya. No se si me voy a reponer.

No sé si me ha gustao mas el Mamut que parece un peluche del Ikea, los vampiros que mas que chupasangres parecen flipaos necesitados de una ortodoncia urgente o el microfono-especiero-molinillo que tienen en la Central Terrestre. ¡Si parece que en cualquier momento van a dejar de hablar y van a darle a la rueca pa moler la pimienta!

Y la Central otra maravilla del diseño, con las teles del reto y las sillas plegables. Lo del polvo sublime.... en lo que llega la siguiente comunicación...amos a echar un caliqueño, eso si virtual y enchufao a una maquina. Y digo yo, si caliqueño en si no hay, y es la maquinita y los consoladores de colores los que se encargan del tema.... ¿pa que hacen falta dos? Y encima despues de tanta parafernalia ella se queda a medias!!!! jajajajajaja Ya me la veo en cuanto el sale dandole a todos los botones como loca!

Otra cosa que me ha encantado es la operacion que le hacen a la chuti (la del modelito blanco del H&M) para que "entienda", pero oye... si todos hablan castellano!!!!! Porecita, se podian haber ahorrao el perforarle el cortex y darle el ibuprofeno. ¡Si todos hablan en perfecto cristiano!

En realidad el guionista era un visionario de la informática: la nave era XP, y el planeta Spectrum. Sólo faltaba el Sistema Solar Wii o Vista.

En fin, que me lo he pasao como los indios con los Sadonis y los Tabatón. Gracias por la recomendacion y un saludo a tod@s