sábado, 4 de junio de 2011

DOS CHISPAZOS A LAS DIEZ MENOS CINCO

Ayer viernes me tropecé con dos curiosas situaciones en está ciénaga por la que nos arrastramos.

Me subo a un ascensor camino de una proyección de una película (Paul, una cachondada muy friki protagonizada por los de Zombies Party) y me tropiezo con un menda que charlando con una colega afirma tajantemente: ¡Bueno, hoy ya es viernes, así que ya está todo hecho!
¡Joder, eran las diez menos cinco de la mañana y el pavo ya daba el día por perdido!
Con ese espíritu me apunto yo hasta a las galeras de Ben-Hur, y que reme la madre que parió a Rómulo y Remo.
Pero lo curioso es que también ayer viernes, después de salir de ver X-Men con la familia, me tropecé, otra vez a las diez menos cinco, pero de la noche, con otro chispazo en un bareto cercano a la glorieta de Bilbao. Pónganse en situación: yo allí dándole el último tiento a una cerveza de las de tubo gordo con mi hermano y mi hija (mi mujer pasa de mutantes olímpicamente, aunque haya tragado que le cuelgue en medio de la pared del salón un cuadro del Halcón Milenario de Star Wars… una santa), y de repente escucho a mi espalda la siguiente petición al demiurgo de los cubatas que repartía consumiciones desde el otro lado de la barra: "¡Ponme un Johnnie Walker! ¡Pero sin nada, solo el alcohol!"
A cinco minutos de las veintidós horas no es que la noche sea joven, es que todavía está prácticamente en pañales, y empezando tan fuerte a poco que mantengas el ritmo de libaciones tienes todas las papeletas para acabar echándole la pota encima a la chavala que te quieres ligar. Conste que hablo desde la experiencia: a los veintipocos años me pasó precisamente eso saliendo de un festejo navideño en una revista en la que trabajaba. Fue como en la película aquella de la sirena con Tom Hanks y Daryl Hannah: 1,2,3... ¡Splash!... ¡Y allá que va todo el regalito rumboso como prólogo a una resaca de campeonato! La chavala se lo tomó con humor… aunque por supuesto no estaba muy por la labor de ligar con dipsómanos en potencia.

Esta especie nuestra es de lo que no hay. Somos únicos.

Me preguntó cómo habrá acabado el del Johnnie Walker… con siete u ocho euros menos en el bolsillo seguro, porque es lo que le han soplado por atizarle el viaje.

Curiosos los viernes. Sobre todo a cinco minutos de que el reloj marque las diez…

2 comentarios:

Kill James Cameron dijo...

En bilbao? coño Payan, que yo fui a ver con los colegas la de X Men a los cinesa Proyecciones, que estan por ahi. A la sesion de la 20:00. No me ralles que andabas por ahi ¡Coño! Anda que no habria sido brutal aquello. Si encima me encontre con un colega que no veia como hacia dos años. Lo que habria sido encontrarme con el clan Payan al completo.

Que sepas que ha la salida del cine, para zanjar el debate de a quien le habia molado mas o que molaba mas de la pelicula nada como preguntar si la Reina Blanca esta mazo de cañon. Hasta las tias apoyaban la mocion.

Respecto a lo de vomitar a chavalas encima solo comento que desde hace un tiempo respiro hondo antes de unos chupitos de tequila

Miguel Juan Payán dijo...

Yo estuve con el Clan Payán en la sesión de las 19, y es ciertamente una faena no habernos tropezados, porque debatir estos asuntos en grupo y con barra de bar incluida suele dar mucho juego y opción a momentos memorables.
En todo caso, tengo pendiente una reunión de trabajo (trabajo de levantar cañas de cerveza con la mano izquierda) contigo, con Vacas y con alguien más de la TAI, para charlar de lo divino y de lo humano... bueno seguramente más de lo humano.