lunes, 20 de junio de 2011

ARMADAS Y PELIGROSAS. HOY: PEGGY CASTLE

Estaba esta buena mujer comiendo en un restaurante cuando la descubrió un cazatalentos de Hollywood. Lástima que la mantuvieron ocupada sobre todo en la serie B y en series de televisión como Cheyenne, El virginiano o Zane Grey, porque así la hemos visto menos en pantalla. Nacida en 1927 en Virginia y fallecida en Hollywood en 1973, paseó por la pantalla unos ojos verdes temerarios que incluso destacaban más cuando aparecía de moderna, por ejemplo en La princesa de Samarkanda, dirigida por George Sherman y en la que la ficharon como secundaria en un enredo romántico y de aventuras que protagonizó Ann Blyth. Por supuesto los frikis de la ciencia ficción de los cincuenta la recordamos más por su trabajo como protagonista femenina en Beginning of the End, junto a Peter Graves, en 1957, pero entre otras cosas posiblemente ha sido una de las mejores, sino la mejor, encarnación cinematográfica de las heroínas y vampiresas delas novelas policíacas de Mickey Spillane, como demuestra Tras sus propias huellas (The Long Wait), que protagonizó en 1954 junto a Anthony Quinn con Victor Saville como director, y en cuya promoción, allá por enero de 1954, afirmó algo sobre lo que discrepamos muchos: "Seamos realistas: a nadie le gusta una mujer bonita en la pantalla. Las mujeres bonitas son aburridas" (¡!).
Opinen ustedes mismos.

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