martes, 3 de mayo de 2011

BATALLA POR EL ABISMO, de Ben Counter, épica entrega de guerra en el mar de la disformidad en la Herejía de Horus de Warhammer

Vale, lo admito con orgullo: desde hace unos meses estoy totalmente enganchado a las novelas de Warhammer en general y Warhammer 40.000 en particular.
La última que he devorado en tiempo récord es Batalla por el abismo, de Ben Counter, el octavo tomo de la Herejía de Horus que publica Timun Mas. Se trata de un nuevo encuentro con el universo de Warhammer 40.000 en el que Ben Counter narra un ataque de los Portadores de la Palabra contra los Ultramarines. El resultado es otro ejemplo más de por qué creo que George Lucas ha desperdiciado miserablemente la riqueza narrativa y de posibilidades argumentales y de personajes que tenía en Star Wars con la nueva trilogía.
Yo no juego a Warhammer, nunca he jugado. Pero dejando el tema del juego al margen, alguna de las novelas que están publicando en España sobre el Universo Warhammer en general y Warhammer 40.000 en particular son bastante más interesantes que muchas propuestas de space ópera que nos llegan desde la literatura de ciencia ficción ajena a este juego. Dan Abnett por ejemplo tiene varios ejemplos destacados que iré abordando en el blog en las siguientes semanas, si es que la crisis no acaba dándonos garrote vil a todos.
Además, estas novelas son adictivas. Acabas una y te entran ganas de agarrar la siguiente. Ya digo que su principal clave es la space opera, así que nada de buscar aquí hard science fiction. Ni mucho menos. Esto es ciencia ficción de evasión pura y dura, belicista, en la que no hay buenos ni malos porque todos son muy cabrones, y donde la mitología se cruza con una idea de cruzada francamente inquietante y con algunos paisajes y criaturas herederas de los monstruos y fantasías de H.P. Lovecraft.
Algunos héroes son más siniestros que los propios villanos. De hecho yo creo que se trata de una saga en la que todos son villanos, o por lo menos están moralmente bastante perdidos en esa idea de cruzada que les lleva a todos de cabeza al lado más oscuro del lado oscuro imaginado por Lucas.
En este libro Counter forja una alianza forzosa entre los Lobos Espaciales de Leman Russ, los Devoradores de Mundos de Angron, los Ultramarines de Guilliman y un capitán de los Mil Hijos de Magnus. Enfrentados entre sí tendrán que hacer frente a la amenaza de los Portadores de la Palabra llevándose además entre ellos como el perro y el gato.
Hay mucho de La cosa de John Carpenter y las criaturas de En las montañas de la locura de H.P. Lovecraft en los monstruos de la disformidad que atacan la nave encargada de perseguir a una máquina de destrucción de mundos por el inmaterium. Pero al mismo tiempo, junto a criaturas lovecraftianas de terror cósmico y sus servidores, como los suplicantes de la nave Abismo Furioso, se observa una cierta habilidad de Counter para incorporar a la Herejía de Horus las claves de las novelas de barcos sobre guerra napoleónica en el mar abordada por autores como C.S. Forrester o Patrick O´Brian.
De esa mezcla entre Star Wars, la novelas de guerra en el mar, el terror de Lovecraft y las propias claves del Universo Warhammer sumido en el caos de una guerra interminable, sale una historia de hazañas bélicas en clave de space opera muy entretenida, versátil, intensa, épica a su manera.
Algunos fragmentos explican esa capacidad para hibridar temas y elementos de distintas fuentes de inspiración, pero sobre todo marcan esta Batalla por el abismo como una de las peripecias más terroríficas de Warhammer 40.000.
“El mundo a su alrededor se volvió cada vez más extraño a medida que se adentraba más profundamente en la Abismo Furioso. La nave tenía el tamaño de una ciudad y, al igual que una ciudad, tenía sus rincones ocultos y sus curiosidades, sus bellas vistas limpiamente enmarcadas y sus descorazonadores extrarradios de descomposición”.
“El tiempo tiene poco sentido en la disformidad. Las semanas se vuelven días, los días se vuelven horas y las horas se vuelven minutos. Puede expandirse o contraerse, invertirse o incluso dejar de existir en las insondables profundidades de la nada infinita, del todo infinito”.
“El destino es un entramado de hebras interconectadas de realidades potenciales y futuros posibles. Las eventualidades fluyen por las bifurcaciones y las paradojas…”
Ya le estoy echando un ojo a la siguiente, no digo más…

1 comentario:

Igor C. dijo...

Pues mira, ahora que lo nombras me uno a tu opinión de que hay novelas del universo 40000 que están bastante bien. De Dan Abnett y aunque supongo que la conocerás te recomiendo Miguel la saga de "Los Fantasmas de Gaunt" que como ciencia ficción bélica a mi me gusta bastante y los personajes son a mi gusto son geniales. El segundo concretamente, que cuenta relatos cortos de cada uno de los Fantasmas para conocerlos mejor, es mi favorito hasta el momento. Sobre la Herejía de Horus se me atascó el quinto libro pero los anteriores me los leí casi de tirón. La Huida de la Eisenstein me gustó especialmente y todo el rollo de la disformidad me inquieta y atrae a partes iguales. Quizás salte directamente al sexto a ver como se desarrolla el fin de la cruzada de la Humanidad...