sábado, 9 de abril de 2011

SUCKER PUNCH: SEGUIMOS DÁNDOLE VUELTAS

Hoy antes de entrar a dar clase -por cierto, ha sido una buena clase, a pesar de que me temía lo peor, porque llevo currando desde las 8 y a las 19:00 de un viernes no tenía yo muchas ganas de aplicarme a la tarea de seguir currando, aunque afortunadamente encontrarme con gente con talento siempre me pone las pilas-, he charlado con alguien que reconoce la calidad y el virtuosismo visual de Sucker Punch pero no acaba de entusiasmarse por la historia, especialmente por ese salto de una realidad a otra.
Entiendo la sensación. Te saca de un plano del relato al otro con tanta frecuencia que puede resultar molesto.
Pero como le he dicho a mi contertulio, quizá el tema esté también en que la película es entre otras muchas cosas, pero posiblemente sobre todas ellas, un relato sobre la pérdida de la virginidad, y eso no nos afecta a todos de la misma manera.
Entras o no entras, te puede gustar, pero lo mismo no te entusiasma, puedes reconocer su alarde de talento, pero la emoción no acaba de llegarte.
Es la sensación agridulce y ambigua que reconozco en algunos de mis compañeros de oficio y en gente cuyo criterio valoro, así que al final no dejamos de hablar de los distintos asuntos de la película.
Hoy le ha tocado a esa parte de relato sobre el miedo al momento de pérdida de la virginidad, que quizá quede aún mejor explicado y más claro con la inclusión de algunas de las escenas que se han cortado en el montaje comercial en al copia en DVD.
La edicion en DVD y BlueRay promete ser jugosa.
Yo en todo caso le mantengo las cinco estrellas que le casqué en la crítica para la web de Acción.
Y por supuesto me da igual si empieza a desinflarse en la taquilla, como avisan los titulares de hoy.

2 comentarios:

Ignacio Navarro dijo...

A mi la historia me parece tan buena como la imagen, y no me parecen molestos los saltos de realidad. La complejidad de la película radica también en ese único relato que se desdobla en tres realidades (por ahí se parece un poco a Origen, y si molesta Sucker Punch, también molestarían esa y otras muchas películas con saltos visuales o narrativos), de forma perfectamente estructurada, con un principio y un final en el primer nivel, y una división en cuatro para los otros niveles... aparte de que el tono visual de cada nivel queda claramente justificado, e introducido sin brusquedad. La emoción que pueda proporcionar la película no se resiente en absoluto por ello; al contrario, se muestra beneficiada.

En cualquier caso, a mi sí me importa que haya sido un fracaso de taquilla, porque ello ha implicado (aunque aquí la causalidad vale en los dos sentidos) su retirada prematura de casi todas las salas en Madrid. Así que tras apenas dos semanas desde su estreno, ya no puede verse en ninguna sala en versión original, ni en ninguna otra sala en el centro de la ciudad. Algo insólito, sobretodo para una película de este calibre...

Miguel Juan Payán dijo...

Bueno, es que vivimos tiempos bastante insólitos... Aunque lo mismo ocurrió con Watchmen.