domingo, 27 de marzo de 2011

PIRAÑA 3 Y MEGAPIRAÑA,





Pirañas, pirañones y pirañetes. Esa es la dieta cinematográfica que me impuse el sábado noche para pasar el tránsito del cambio de hora y la pérdida de sueño.

¿El resultado? Pues tal como era previsible, más o menos. Pocas sorpresas.

Para empezar, Piraña 3 (1995) no es Piraña 3, es una versión de Piraña, la original, consecuencia del afán recaudatorio y explotador del productor de ambas, el inefable Roger Corman. No se molestó ni en actualizar el argumento. Dos o tres cambios por aquí y por allá, añadiendo las escenas de ataque de bichejos bajo el agua de la película estrenada en los setenta, y ya tenía el tío montado el chiringuito para esta segunda versión casi entretenida –solo casi-, en la que a título de anécdota lo más curioso era ver a William Katt, el prota de la serie El gran héroe americano, persiguiendo a los pececillos y siendo semidevorado por los mismos. También andaba por allí Alexandra Paul, que era la detonante de la trama policíaca de 8 millones de maneras de morir, pero a la que los aficionados al terror recuerdan más por una de las peores películas dirigidas por John Carpenter, la adaptación de la novela de Stephen King Christine. Y para juntar el trío de apariciones anecdóticas el reparto incluía además a Mila Kunis, la co-protagonista de Cisne negro, en su fase larva, o sea, ejerciendo como actriz infantil, en plan hija del protagonista.

Curiosidades a parte, Piraña 3 era una producción para la televisión, así que más que añadir, resta al original de los setenta, y tiene como único anzuelo una escena de desnudo realmente impresionante, por el tamaño más que nada, estilo Russ Meyer. Su protagonista, Lorissa McComas, falleció en 2009, a los 38 años, pero apoyada en esas poderosas razones (ver foto adjunta) hizo carrera en películas de corte seudoerótico, y si alguien tiene más interés por la actriz, su página web es: http://www.lorissa.com/. Dicho sea de paso, es raro tanta exposición de senos tratándose de televisión.

Luego también destaca una canción heavy cachonda que acompaña a los títulos de crédito, titulada Killer Mutant Piranha, escrita por David Teague e interpretada por el grupo Uncle Dog Food. Una frikada curiosa... pero no voy a quitar a los AC/DC del tono de llamada del móvil para poner esto, así que tampoco exageremos.

Eso sí, en los créditos tropecé con los típicos guiños, por ejemplo a Jim Winorsky, escritor, director y productor destacado en la serie B y el cine de explotación, acreditado como “vaquero de pirañas”. El hombre prepara ahora una nueva película de prometedor título, Arañas camello, que alude a la leyenda urbana sobre arañas gigantes que atacan a las tropas estadounidenses en Irak, y en el argumento de su despropósito invaden también los Estados Unidos… Ya me dan ganas de echarme una risa pensando en lo que puede salir de eso…

Pero al margen de esto y de los ojos de Gustavo, el reportero más dicharachero de Barrio Sésamo que le pusieron a los peces, poco más a destacar y poco para echarse unas risas en este prescindible título de película chunga por los cuatro costados.

Justo lo contrario de la segunda pirañada de la noche: Megapiraña. Para empezar, hay que decir que es una producción de The Asylum, lo cual que la caradura, el cachondeo y las risas están garantizadas. Estos tíos esperan agazapados a que cualquier productora tenga algún título curioso y previsiblemente llamativo para la cartelera y se cocinan su propia versión del mismo con total impunidad, sin concesiones. Y les sale de todo.

Mega piraña no es sino una copia o adaptación de los elementos más llamativos de Meg, la novela de tiburones prehistóricos que reaparecen en el presenten y lo mismo se comen un tyranousario rex en el pasado que un submarino nuclear en el presente, todo ello mezclado con lo que pudieron pillar al vuelo del guión de John Sayles para Piraña sin que les metieran un pleito que los doblaran. Visto que no pueden tener el 3D de la película de Alexandre Aja, tiran por la calle de en medio y aumentan el tamaño de las criaturas aprovechando unos efectos visuales de bajo presupuesto, pero muy apañados para la cachondada que pretenden enchufarnos. Los bichos salen del agua y se dan de cabezazos contra los edificios que es un primor. La primera media hora es algo lenta y modorra, pero a partir del momento en que crecen los bichos hay varios oportunidades para echarse unas risas, con esos pececillos tamaño XXXL saliendo del agua como torpeeeeeeedos de un chisque de Chiquito de la calzada, comiéndose barcos, submarinos, destructores, helicópteros, y todo lo que les sale por delante.

Y, lo más curioso: después de bombardearlas con todo tipo de armamento, deciden atacar a los pececillos metiendo a unos hombres rana en el agua para que les disparen en los ojos.

Atención especial merece el prota, un Geyperman del todo a cien con cara de pocos amigos que lo mismo se lía a navajazos con los bichos que les da de patadas para quitárselos de encima en un momento que recuerda más las películas mudas de Charlot que el cine de terror o aventuras.

Vean, vean:

Hilarante. Con ésta sí que me eché unas saludables risas. Los pirañones eran muy divertidos, saltando en plan canguro.

Y todo en Venezuela, claro, porque meter pirañas en los desiertos de Afganistán o Irak era demasiado chungo incluso para la más perjudicadas mentes de los frikis del asunto, y no iba a colar… Quizá para la próxima. Pueden aliarse con Wynorski y hacer Arañas camello contra pirañas camello.

No me digan que el título no promete.



1 comentario:

Yerman dijo...

Señor Payán!!! Estamos sincronizados! Hace un par de días la ví yo también. Me hice al igual que usted un maraton, pero no de Pirañas sino de Asylum! Me trague de un tirón "MegaPiraña", "MegaShark VS CrocoSaurus", y "Battle of Los Angeles". Las tres superdivertidas, y he de decir que la ultima es hasta menos mala de lo habitual, pero de ritmo frenético y llena de guiños al Cine de Ciencia Ficcion en general y a la saga de la Guerra de las Galaxias en particular. La verdad es que me lo pasé como los indios. Me estoy haciendo Asylum-adicto! Y es que no puedo estar mas de acuerdo con usted: aun con el infimo presupuesto y el pesimo guión... tienen una cara y un desparpajo copiando y haciendo peliculas que hace que tengan ese nosequé que muchas otras de mayor envergadura ya quisieran. En la recámara tengo "Princess to Mars", "Titanic 2" y "los 7 viajes de Simbad".... que no creo que tarden mucho en caer ;-)

Un saludo a todos!