miércoles, 26 de enero de 2011

JUBILARSE EN ESPAÑA A LOS 67: EL DESTINO YA NOS HA ALCANZADO



Hoy me he levantado con la sensación de que nos la han metido doblada a todos. La edad de jubilación en España pasa de los 65 a los 67 años.

Y eso me ha recordado una muy recomendable película de ciencia ficción que he visto varias veces, Cuando el destino nos alcance (Soylent Green, 1973), dirigida por John Guillermin...

Me llevó a verla mi padre al cine por primera vez cuando yo andaba por los 12 o 13 años, en el desaparecido cine América de Madrid, y al salir del cine tuve claras tres cosas.

Primero: el día menos pensado nos hacen lo mismo que a Edward G. Robinson.

Segundo: si tal cosa ocurre, vuelco un sofá en mi casa, me armo hasta los dientes aunque sea con todo lo que pille en la caja de herramientas, empezando por el martillo de cabeza gorda que heredé de mi abuelo, y que vengan a buscarme.

Tercero: si al final me pillan, nada de paisajes, florecillas, ciervos ni otras pajas mentales ecológicodepresivas. Ni música clásica, que también me gusta, pero no para esos menesteres. Yo pido una bacanal romana en toda regla. Y heavy en los altavoces, para ir haciéndome a la idea de lo que me espera como no atine a enfocar mi vida de otro modo. Posiblemente Higway to Hell, de AC/DC (dejo vídeo tras el fragmento de la película por si algún listo emprendedor está montándose ya el negociete de Soylent Green y los de Wikileaks todavía no se han enterado). Igual si voy a parar allí abajo seguro que me encuentro quemándose los huevillos a algunos de los que nos han llevado a esta situación de crisis tan cojonuda, patente de corso para recortar los derechos sociales, el cacareado estado del bienestar y toda esa jodienda que afortunadamente nunca me había llegado a creer. Igual hasta puedo agradecérselo de palabra y de obra (lo mismo encuentro algún martillo de cabeza gorda por allí).

En serio, hoy nos la han metido doblada. Y sólo es el principio. El destino ya nos ha alcanzado, así que echad un vistazo a la película, que además de premonitoria es entretenida y un clásico imprescindible de la ciencia ficción de los años 70.




10 comentarios:

Kill James Cameron dijo...

Lo siento, pero dudo en eso de volcar el sofa y vender cara nuestra piel. No por ti, me refiero a todos. La prueba es que no la han liado asi de gorda y no ha pasado nada. Nada. Pasado mañana van a aprobar una ley que se inventa una autoridad no reconocida por la constitucion y que puede cerrar este blog si le sale por ahi y sabes que pasara. Nada. Si lo peor es que nos lo merecemos. No solo eso. Nos lo buscamos. Haremos como Robinson en la pelicula, hasta estaremos agradecidos, como el, de que los paisajes sean bonitos. Aqui nadie es Charlton Heston.

Kill James Cameron dijo...

Que lamentable. Pero es que de verdad lo veo asi. Somo corderos que llevan lobos. O corderos hijos de puta. O los cerdos de Rebelion en la Granja no se. Pero aqui ni los corderos se levantan para volverse leones ni ostias. Y todavia los hay como el caballo de la novela de Orwerll, que pensaba que si seguia trabajando mas, todo saldria bien.

Miguel Juan Payán dijo...

Mucha razón llevas, pero si nos cierran el blog, abrimos otro. Y si lo cierran, otro... hasta que nos "cierren" a nosotros mismos, y en ese caso: a/ tendrán que pillarnos, b/ somos unos frikis, así que ojito que ni nosotros mismos sabemos lo que puede pasar, que podemos llegar a estar "mu locos" y c/ martillo de cabeza gorda, el mejor amigo del resistente audaz.

Kill James Cameron dijo...

Mucho confias tu en la bestia que llevamos dentro y que puede salir si se siente acorralada. Umm no se. Esta no es la violencia (que lo es, es una agresion) de nuestras valoradas centurion y perros de paja. Son agresiones "institucionales" y no puedo evitar que me venga la imagen a la cabeza del Winston de "1984" alabando al partido, sinceramente. Astiado y derrotado, pero sincero. De verdad. Se ha demostrado que nuestros... "instrumentos" de actuacion han desaparecido, los sindacatos nos han vendido (lo habian hecho hace tiempo, solo que ahora se les a notado), la justicia, años aguantandola su ineficacia, se la saltan cuando quieran. Y cualquier protesta en persona, del tipo que sea (lo mismo una pancarta que un coctel molotov), en seguida es demonizado y relegado al mero folloneo, con unos medios que ni se enteran o ni se quieren enterar. Lo siento maestro, pero en este tema me pillas de bajon.

Miguel Juan Payán dijo...

No, si lo mío no es por cambiar el mundo ni nada parecido,que conste. El mundo no tiene arreglo. Lo mío es puro nihilismo individualista. Es porque no me toquen los cojones y se vayan de rositas, principalmente.

Vinieron de Dentro de... dijo...

Vamos, que si hay que irse, mejor irse con dos cojones y llevándose a alguno por delante, ¿no? Coincido, pero necesito que se me crucen los cables, yo estas cosas si las pienso me relajo demasiado...
Otro problema, Kill James Cameron, es que a veces los que llevaban pancartas eran tan malos como aquello a lo que criticaban. O al menos tan necios y tan soplagaitas. Y así daban pocas ganas de sumarse a la fiesta. O que cuando lanzaban un cóctel molotov siempre impactaba en aquél que menos culpa tenía. Y eso, a mí, me ha acabado pesando.

Kill James Cameron dijo...

Vinieron de Dentro de, por supuesto que lo ultimo que queria transmitir era santidad hacia los que llepancartas. Pero sin entrar en mas valoraciones, que el tema se nos va por donde no toca, ya sea por mi argumentacion o la suya, ahi hay una opcion/camino/derecho que ha dejado de ser tal (por ineficacia o corrupcion, lo que sea), junto con todas las demas. Si el pobre diablo de Winston no queria cambiar el mundo. Queria vivir en el. Y entenderlo. Y que no le diesen gato por liebre. Y se la liaron. Como a nosotros. Que pareza derrotista o condescendiente mi discurso no quiere decir que me lo disculpe o similar. Que si es por montar una para que se acuerden, en plan RED (que veo que se te gano las simpatias), yo me apunto. Pero... haber... aqui no se lee a bukowski? pues eso. Que meterse en peleas, no es ganarlas. Y llega el dia que has recibido tantas, que ya hasta te la soplan que te la den. Si precisamente los gran torino, red, harry brown, los mercenarios, etc, no son como lloros de auxilio a unas figuras superiores (anterios) a nosotros, unas figuras de padres o abuelos, una generacion de esas que vivio lo suyo y se tuvo que sacar mas de una vez las castañas del fuego, y que necesitamos que vengas para que repartan un par de guantazos y quiten la tonteria a la gente?. Que yo por si aca voy afilando el cuchillo, pero de que lo empuñe un servidor a eastwood/caine no hay color.

Kill James Cameron dijo...

Coño que triste. Parece que estoy con la puta regla. A partir de ahora en los post sociales te va a comentar Ken Loach, que yo me pongo fatal de lo mio.

Miguel Juan Payán dijo...

Tranquilo, Kill, ese problema de la experiencia se cura con los años. De ahí que tanta preocupación entre los tíos de hoy por las canas, la falta de pelo, las arrugas, etcétera, me produzca singular descojone. Luego hay quien envejece y sigue igual de gilipollas, o más, que conste, pero esos son los menos y además el defecto lo traían de fábrica. Ante la imposibilidad de devolverlos a la cadena de montaje nos vemos obligados a tolerar su presencia con mucha paciencia y en plan penitencia por nuestras propias gilipolladas.
En todo caso comparado con mis abuelos y con mi padre yo soy una puñetera nenaza, pero espero que me vaya curando poco a poco con la edad. Por eso cuando mi parienta viene a decirme que tengo una cana me da la risa. Señal de que sigo aquí respirando y dando por saco. Buena señal. No se me ocurriría taparla por nada del mundo.
Lo más paradójico es que muchos se pasan el día mirando por encima del hombro a los mayores, y luego se pasan la vida viendo películas y leyendo novelas repletas de figuras paternas.
El respeto a los mayores lo tenemos marcado en nuestros genes, lo que pasa es que se nos ha olvidado porque la mayor parte del tiempo y con tanto juguetito tecnológico nos hemos creído lo mismo que el gilipollas de Titanic: que somos los reyes del mundo. Luego cuando vienen mal dadas ya nos acordamos y empezamos a mirar a nuestro alrededor a ver si hay algún viejales cerca que pueda tener una idea mejor que las nuestras para salvar el culo.
Yo hago mucho ese ejercicio con mi padre, y el tío siempre acaba sorprendiéndome con alguna salida curiosa. Y yo tengo 48 y él está cerca de los 80, así que el consejo es que el personal disfrute de sus mayores tanto como pueda, porque son una mina.
Y esto no es ser moñas, es simple cuestión de supervivencia.
Ellos saben más que nosotros, fijo, y además se la sudan muchas más cosas, así que digamos que ven el paisaje con más objetividad y menos complejos que nosotros.
De ahí que resulte más difícil colársela. Se les puede tentar, como a los que tenemos menos años, pero para tentarles con algo hay que currárselo mucho más, y los cabronazos no siempre pican. Eso pone muy nerviosos a los publicistas que no les pueden sacar la pasta del bolsillo con tanta facilidad.

Telly Chavalas dijo...

Y además conocen desde hace años el arma destructiva más poderosa del planeta, que no es el magnum 44 del Harry sino el bastón de nudos, esa peazo de cachava con nudos que cuelga en todos los bares de pro y en la que se puede leer "o pagas o bajo" y otras frases ingeniosas. Cuando llegue a los 50 me meto en un bar y cholo una. Y que vengan los jovenzuelos a tocarme las narices. Ni mojolnir ni cojones. El bastón de nudos.
Espacio patrocinado por "Bastones de Benacazón"