jueves, 9 de diciembre de 2010

STARSHIP TROOPERS: ARMAS DEL FUTURO: ¡JOLENE BLALOCK Y LOS NAZIS EN EL ESPACIO!


Ayer tarde andaba yo revolviendo películas propias y ajenas intentando elegir en los montones que tengo pendientes de ver algo que echarme a las córneas cuando tropecé con la tercera entrega de Tropas del espacio, que aquí y para la edición en DVD han titulado Starship Troopers: armas del futuro. Me la había prestado el amigo Telly Chavalas junto con otro par de DVD y no pocos cómics y me dije: ¿Por qué no? Total, tengo que ir devolviéndole a este hombre alguna vez lo que me presta. No es que me quede con lo que no es mío, conste (aunque temo que Txetxu me ponga en busca y captura a la vista de que, por no ponerme de acuerdo con él sobre cuándo voy a asomar el hocico por algún pase, llevo desde el pasado verano intentando devolverle la serie Studio 60, y no hay manera de que coincidamos…). Es simplemente que se me acumula el ocio tanto como el trabajo, y tardo en reintegrar los objetos ajenos por falta de tiempo para poder disfrutarlos.

Total, que me puse a la tarea de rebajar el montón de cosas ajenas por ver o disfrutar, y tras superar los primeros momentos de estupor ante la tercera de Tropas del espacio, llegué a la conclusión de que estaba viendo una pequeña joyita del cine de mazmorra, película tronada ejemplar que tiene varios atractivos para los aficionados a este tipo de producciones que van más allá de la serie B y se internan con singular intrepidez en los territorios de la serie Z (por aquello de irnos al final del alfabeto para definir lo que se pone en la frontera del mazmorrismo mamporrero más atroz y a pesar de todo sigue teniendo su gracia incuestionable a poco que uno ejerza su legítimo derecho al sentido del humor).

Para empezar desde el principio tuve claro que esta película es perfectamente reivindicable en el marco de un nuevo subgénero que podríamos decir que Paul Verhoeven se sacó de la chistera cuando dirigió la primera, título incomprendido donde los haya, pero notablemente entretenido e incluso audaz para aquellos tiempos. Tropas del espacio fue siempre una broma de Verhoeven adaptando un clásico de la ciencia ficción con singular irreverencia por el material original, la novela de Robert A. Heinlein, pero en aquellos tiempos pocos atinaron a traducirla como lo que realmente es. Me refiero a lo que podríamos denominar Comedia de Ciencia Ficción (SF Comedy quedaría mejor, pero soy alérgico a los barbarismos…).

Dicho esto se comprenderá que desde el principio, Starship Troopers. Armas del futuro hay que verla con mucho sentido del humor, porque básicamente es eso: una parodia del género, una triple parodia, podríamos decir, ya que no sólo satiriza la ciencia ficción militarista, sino el cine bélico en general y los documentales de propaganda bélica en particular. El noticiario de la Cadena Federal es de coña limonera desde el principio, y más aún en la Segunda Guerra de los Bichos, con un Mariscal que viste como Adolf Hitler, canta, firma autógrafos en plan ídolo del pop, y además es telépata… Con su vídeo musical y todo.

Ya me dirán ustedes cómo puede nadie pretender tomarse en serio este cachondeo…

Pero una vez aclarado el tema cómico-festivo del asunto, que incluye impagables momentos de cine mazmorrero, como esa escena en la que los tres protas se encuentran y no le hacen ni puñetero caso al Mariscal, o el fallo de raccord que le pone y le quita la gorra a Lola Beck en la tasca, o esos diálogos realmente impagables de ardor guerrero que no se creen ni los propios actores y nos convencen de que vale más ver la película en versión original, nos quedan otras características muy curiosas en esta singular peripecia.

Para empezar lo que han hecho estos tíos ¡es una película de nazis en el espacio! ¡Con un par! ¡Nazis contra bichos! No sólo son los uniformes, son las consignas, los informativos… Es de cachondeo, claro, pero ahí está el asunto. La clave satírica la encontramos en esos noticiarios del ¿Desea saber más? Tan divertido como increíble el momento en que informan de la derrota en Roku San, incluyendo planos de un soldado de la infantería móvil recogiendo del suelo la cabeza de un compañero y metiéndola en una bolsa, algo que nunca habría aparecido en los informativos reales de la Segunda Guerra Mundial, la principal inspiración de esta colección de películas que se toma a broma la corriente de ciencia ficción militarista. Por supuesto en la Alemania nazi Goebbels nunca hubiera consentido que tales planos sangrientos, gore incluso, aparecieran en una noticia sobre la derrota de alemana en Rusia, y ya sabemos que el Hollywood clásico se autocensuraba en todo lo referido a mostrar muertes de soldados en el frente en sus películas de propaganda bélica. Pero aquí no importa ser realistas. La comedia puede tomarse esas licencias para construir una sátira más extrema.

Total que la cosa mejora mucho cuando ves la película como lo que es: una comedia que satiriza de manera genial la forma en la que el cine ha venido reflejando la guerra cuando las películas se convierten en herramienta de propaganda bélica. Pero es que además Jolene Blalock ejerce el mayor protagonismo en la trama como la capitana Lola Beck, y eso es una buena noticia, alegría indudable para las córneas por motivos que cualquier varón heterosapiens y cualquier lesbiana podrán entender viendo los dos primeros vídeos que posteo a continuación (no, el del bicho no, los dos primeros, caray, que hay que decirlo todo). Blalock, que se ganó un puesto de honor entre las heroínas de la ciencia ficción con su papel de vulcana en la serie Enterprise, demuestra aquí que tiene recursos para seguir ejerciendo como tal en otros registros. Pero Jolene no está sola: también anda por ahí en plan jefaza del equivalente de las SS en la fábula Amanda Donohoe, otro icono femenino del cine fantástico, protagonista de La guarida del gusano blanco...

Lo del bicho es la otra nota atractiva del asunto. Todo aficionado a los bichosaurios, y he podido comprobar que por aquí circulan muchos, disfrutará con la fauna de insectos de la función, que además está currada desde el punto de vista de los efectos visuales de manera clásica, es decir, a base de maquetas y animatrónica, una alternativa al trabajo con ordenadores a la que personalmente le tengo cariño porque me recuerda al maestro Harryhausen y sus bestezuelas animadas fotograma a fotograma. Pero lo más curioso es que camino del desenlace aparece un bicho tipo arácnido gigante que ocupa medio planeta y además de ser telépata me recuerda un montón a las criaturitas que describía el maestro del terror H.P. Lovecraft en sus historias de horror cósmico…

Así que al final, y como digo superado el estupor inicial, la película ha entrado a formar parte de mis favoritas en el cine de mazmorra.

La clave es saber cómo traducirla, empezando por no tomársela más en serio que sus propios artífices.

Eso sería pasarse de listo, defecto muy común en los críticos más adictos a escucharse a sí mismos y tomarse todo demasiado en serio, como el personaje aquel de El principito de Saint-Exupery que decía: Je suis un homme sérieux!

En cuanto a la edición española viene con extras de cómo se hizo y ¡el vídeoclip del tema musical cantado por el Mariscal! ¡En versión extendida!

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5 comentarios:

Kill James Cameron dijo...

que gozada de peli debe de ser, con un hitler especial que sale en la mtv del futuro. Eso si que es cine. Y gracias por hacerme buscar en google "Jolene Blalock", nunca el uniforme de la federacion estuvo tan... colmado?. En realidad la vulcaniana esta es la razon por la que Spock siente la destruccion de vulcano en la ultima peli

Vinieron de Dentro de... dijo...

Esa mujer fue uno de los grandes motivos por los que me hice fan de la última serie de Star Trek...

Miguel Juan Payán dijo...

Pues ya somos dos, Vinieron...
Me enchufé automáticamente a la serie en cuando le puse el ojo encima. Y conste que luego la serie no estaba nada mal, a pesar de contar con la peor presentación de una serie de televisión de ciencia ficción que recuerdo, y con esa musiquilla moñas del principio.

Vinieron de Dentro de... dijo...

Esto... Vinieron... es Txetxu, es decir, soy yo. Quería cambiar de look, pero no venir de "incosnito"...

Miguel Juan Payán dijo...

Txetxu, los carnavales son en febrero, macho...